Mundo Oculto

¿Budistas vegetarianos?

La intención de cada acción tiene mucha importancia

El budismo promueve la consideración de "todos los seres sintientes" como más importantes que uno mismo. Esto con el fin de desarrollar el amor y la compasión, fuentes de felicidad tanto para uno como para los demás, por ende, para muchos resulta obvio que los budistas tengan que ser vegetarianos, pero ¿qué nos dice el budismo respecto a nuestras costumbres alimenticias?
Aunque sea una sorpresa para muchos, el budismo no plantea el vegetarianismo como "obligatorio" o prescriptivo.

Sin reglas absolutas
Recordemos que no existe ninguna regla absoluta en el budismo. Lo que existe son un conjunto de prácticas y preceptos que no son comunes a todos los seres: todo depende del nivel mental que cada uno tenga o viva.
Partiendo de esta base, Buda dejó diversas enseñanzas para muchas personas distintas. Algunas enseñanzas contradicen otras, porque en realidad están exponiendo una versión más sutil, o más avanzada, de otra enseñanza. Por ejemplo, Buda en algunas oportunidades habló de no comer nunca carne, en otras habló de no comer algunos tipos de carnes, y en otras se refirió a comer solamente carne que tenga ciertos atributos (por ejemplo: provenir de un animal que haya muerto en forma natural).
El punto fundamental de esto es que no se puede actuar de manera absolutista: si alguien no se siente capaz de no comer nada de carne, sigue siendo mejor que coma menos carne. O incluso que siga comiendo la misma cantidad de carne, pero con la conciencia de que está comiéndola.
Todo esto tiene que ver con el hecho que en el karma, la intención de cada acción tiene muchísima importancia. Casi más que el hecho mismo. Piensen en el hecho de ser amable con el objetivo de engañar a alguien, o de matar a un criminal que estaba a punto de matar a otras diez personas. ¿Cuál es la acción?, ¿cuál es la intención?

Tomando conciencia
Algunos no se sienten listos para dejar del todo la carne. No hay ningún mal en eso. De nuevo, lo que importa es hacer las cosas a su nivel, y dejar al tiempo actuar. Darle importancia a la intención.
Tomar conciencia de qué se esconde detrás de un pedazo de carne, de a poco va limitando las ganas de comer tanta carne. Comer un poco de carne de vez en cuando, de a poco, va permitiendo a uno encontrar cosas ricas en la comida vegetariana. Hasta que uno deja de comprar carne para sí mismo, y poco a poco, de consumirla totalmente, o no.
Lo que importa es el camino, la intención. No el punto en que uno está en el camino.

Tomado de: http://ecosofia.org/2006/10/budismo_y_vegetarianismo.html