Mundo Oculto

Reflexología

Su base es localizar una serie de zonas que se manipulan para restaurar las corrientes energéticas linfáticas y sanguíneas, libera mediante el masaje una serie de impulsos eléctricos que activan y vitalizan el tono de los órganos sobre los que tienen influencia

Por Isabel Martínez Pita
EFE-REPORTAJES

La reflexología podal es una ciencia muy antigua cuya práctica tuvo su origen en China, aunque, paradójicamente, sea en este país donde siglos más tarde ocultaran opresivamente los pies de sus mujeres. En la actualidad, en Occidente se practica como una forma más de terapia natural, y quienes se dedican a ello saben bien que la morfología del pie no sólo nos habla de nuestra salud física, sino también del estado del espíritu.
Nada más quitarse el zapato, se puede extraer una lectura rápida de la personalidad del individuo que posee ese pie. Son los datos inmediatos que nos proporcionarán un análisis ya bastante acertado. Y cuando se domina esa técnica de lectura, es posible revelar en unas cuantas frases lo más esencial de la vida interior de una persona.
La primera impresión es casi siempre correcta, aunque nunca antes se haya visto a la persona analizada. Incluso se puede realizar la lectura en una fotografía, si bien en este caso con limitaciones, porque en ellas no se percibe ni el movimiento de los dedos ni la parte posterior.
La reflexología tiene su base en el conocimiento de la localización de una serie de zonas que se manipulan para que mediante una reacción refleja, restaure las corrientes energéticas linfáticas y sanguíneas, libere mediante el masaje una serie de impulsos eléctricos que activan y vitalizan el tono de los órganos sobre los que tienen influencia.

La importancia de un pie en desarrollo
La estructura ósea del pie se completa entre los dieciocho y los veinticinco años, en paralelo al proceso de madurez física. Puede decirse que el pie está completo cuando el ser humano ha terminado de crecer, lo que, sin embargo, no significa que ni el pie, ni mucho menos los dedos, dejen de cambiar en consonancia con el desarrollo interno de la persona.
En los pies de los niños se percibe claramente que la anchura de la planta y la estrechez del talón dejan casi todo el espacio a los dedos, por eso unos zapatos excesivamente estrechos pueden influir negativamente en su crecimiento.
Los padres deben tener en cuenta que el pie se desarrolla mal cuando ponen a sus hijos pequeños zapatillas deportivas tan de moda, que pueden resultar muy bonitas, pero que son una limitación de la energía infantil.
La lectura de los dedos parte de la convicción de que cada uno de ellos refleja una emoción o energía. La forma y posición del dedo nos enseña cuáles son las relaciones de su dueño con sus chakras o centros energéticos.

Emociones a través de los dedos
Desviado: Un dedo desviado de su dirección original que se inclina hacia el meñique demuestra una completa superación del pasado y una necesidad de abordar rápidamente el futuro. Ansias de éxito rápido.
Con la punta cuadrada: Indica una forma intransigente de expresar la energía. Se trata de una persona que no está sobrada de tacto y que sabe defenderse cuando la atacan. ¡Así soy yo, y no quiero cambiar!
Marcas abultadas y horizontales en la uña: Oleadas en el terreno de las emociones. La energía conectada con un dedo que tiene ese tipo de uña causa inestabilidad emocional.
Levantado: Este tipo de dedo apunta al aire y carece de conexiones con la tierra. El carácter correspondiente es fantástico y presenta tendencia a soñar despierto y a evadir los problemas o de la realidad que no le satisface.
En gancho: Refleja que su dueño o dueña ha sufrido fuertes imposiciones del mundo exterior por parte de alguna autoridad dominante, que no le ha permitido expresarse sin libertad.
Redondeado: La punta redonda indica que la expresión se suaviza en los puntos finales. La personalidad correspondiente a la forma redonda adopta actitudes tácticas por naturaleza, y puede ser dócil y temerosa de emitir su propia opinión.
Forma de espátula: Esta forma facilita la expresión de una gran cantidad de energía, que se manifiesta con fuerza y, por lo general, de modo imprevisto.

Conozca sus energías
A continuación aparecen algunas de las características más comunes que encontramos en los dedos de los pies y el significado de cada una de ellas. Comience a conocerse por la zona más olvidada y alejada a nuestros ojos, aquella con la que tratamos de mantenernos firmes sobre la tierra.
Pero, para comenzar esta interpretación, tenemos que tener en cuenta el significado de cada uno de los dedos. Para cada dedo del pie izquierdo, comenzando por el pulgar, corresponden las siguientes energías: tristeza, emociones, creatividad, amor, optimismo, confianza y sexo.
Para los dedos del pie derecho, comenzando de nuevo por el pulgar, son las siguientes: alegría, deseo, agresividad, decisión, apego, miedo e inseguridad.

Liso: expresa los sentimientos o las consideraciones de tipo intelectual de forma modesta pero decidida.
En bloque: La energía que refleja este tipo de dedo puede expresarse de forma demasiado brusca. Es innegable que se trata de una persona poco flexible, de carácter dominante y muy poco dada a la negociación.
Con abultamiento: Cuando encontramos esa pequeña protuberancia bajo el dedo podemos estar seguros que existen aspectos que no se aprecian a primera vista. Estamos ante una gran cantidad de energía oculta.
Con callo o juanete: Los juanetes indican siempre que se está ocultando alguna emoción. Cuando el dueño o la dueña hacen algo que, por la razón que sea, no consideran correcto, es muy probable que encontremos un juanete en el dedo relacionado con la expresión de ese sentimiento.
Cuello de botella: Un dedo con esta forma, como si lo hubieran apretado en la parte central, revela que la energía se estanca temporalmente y, como en un embotellamiento de tráfico, no hay posibilidad de aumentar su velocidad de salida.
Anchos y grandes: Pertenecen siempre a personas muy dotadas para la argumentación dialéctica, que hablan largo y tendido.
Torcido: Un dedo así indica un cambio del rumbo general. Pertenecerá a una persona con un principio muy distinto a su final. Un dedo torcido (en la raíz) representa una determinada reacción que luego cambia e impide que el mundo exterior reconozca la anterior energía, es decir, se niega la energía original y se presenta como procedente de otras fuentes.
Ladeado: En este caso se trata de que su dueño o dueña demuestra cosas distintas a las que realmente piensa o siente. Esta configuración no permite que la energía se mantenga en su dirección original.
Doblados: Los dedos que se doblan ajustándose a la línea del pulgar y el meñique indican cierta capacidad para la manipulación.
En tensión: Cuando se produce tensión en un dedo cualquiera estamos ante un cambio en marcha. Con frecuencia, presenta un color distinto a los demás, producido por el aumento de energía y actividad.