Mundo Oculto

Minotauro

Producto de una relación instada por los dioses griegos, el monstruo mitad hombre-mitad res fue encerrado en un laberinto donde anualmente catorce jóvenes eran sacrificados

En la mitología griega, el Minotauro era una temible criatura con cuerpo de hombre y cabeza de toro que comía carne humana.
La leyenda dice que nació en la isla de Creta, hijo de una relación sexual entre Pasífae, esposa del rey Minos, y un toro blanco que Zeus entregó al monarca como regalo para Poseidón, ya que Minos había sido incapaz de ofrecer otro presente adecuado al dios del mar.
Pero el rey, impresionado por el ejemplar, decidió cambiarlo por otro. Los dioses, al ser conscientes de ello, inspiraron a su esposa para que quedase enamorada del animal, al que se unió hasta dar nacimiento al minotauro. Para ello pidió ayuda al arquitecto Dédalo, quien le construyó una vaca de madera donde se introdujo para seducir al toro.
Al descubrir la bestia, por orden de Minos, el arquitecto Dédalo construyó el famoso Laberinto del Minotauro (o labrys), donde fue encerrado el monstruo.
Teseo contra el Minotauro
Cuando el heredero de Minos, Androgeo, murió en unos juegos celebrados en Atenas, el rey impuso un duro castigo a los atenienses: cada año debería enviarse al laberinto a siete jóvenes y a siete doncellas como sacrificio. Las víctimas vagaban durante días hasta encontrarse con la bestia, sirviéndole entonces como alimento.
Con el fin de acabar con esta macabra práctica, el héroe Teseo, hijo del rey ateniense Egeo, se ofreció personalmente como “ofrenda”, entrando en el laberinto y matando a la bestia.
Antes de eso, cuando Teseo llegó a Creta, Ariadna, hija de Minos y Pasífae, se enamoró de él. Sujetando cada uno un extremo de un hilo gigantesco, Ariadna se quedó en el exterior mientras Teseo entraba en el laberinto, y gracias a esto pudo el héroe encontrar la salida.
Teseo se llevó consigo a la muchacha, pero, según la tradición más común, la abandonó, dormida, en la isla de Naxos, aprovechando una escala del barco. Allí la encontró el dios Dioniso y la hizo su esposa, regalándole, como presente nupcial, una magnífica corona de oro fabricada por Hefesto.
Posible origen de la leyenda
Se cree generalmente que existe alguna base histórica para la leyenda del Minotauro. Así, el Laberinto sería el palacio de Cnosos, de tamaño tan grande y tantas habitaciones que a los rudos antepasados de los griegos debió parecerles precisamente un laberinto.
El viaje de los muchachos atenienses a Creta puede significar una reminiscencia del clásico deporte cretense de saltar al toro. Y el sometimiento y posterior rebelión de Atenas puede significar el predominio cultural o militar de Cnosos sobre las ciudades costeras del Mar Egeo, y el sacudimiento de dicho yugo.