Mundo Oculto

Esoterismo y poder mundial

En todas las épocas, el misticismo ha sido parte de la mentalidad de los líderes mundiales, influyendo en sus decisiones

Abraham Lincoln, Gandhi, el faraón Tutmosis, Alejandro Magno y Mahoma son sólo algunos de los personajes que a lo largo de la historia tuvieron sueños que posteriormente se cumplirían premonitoriamente.
A su vez, Akenaton, Constantino, Carlomagno, Cristóbal Colón y Julio César sufrieron experiencias con luces o extraños fenómenos celestes que influyeron decisivamente en sus destinos históricos.
Y más recientemente, Juana de Arco, Napoleón o George Washington aseguraron ser aconsejados por apariciones de seres o entidades sobrenaturales en momentos claves de la historia.

Organizaciones
Todo ello hizo que sus creencias personales variasen, y que empezaran a formar parte de interesantes organizaciones ocultistas, religiosas o esotéricas de sus respectivas épocas. Claro que no fueron los únicos… y tampoco los últimos.
En pleno y tecnificado siglo XXI, los hombres más poderosos del mundo se reúnen una vez al año para decidir guerras, el precio del petróleo, o los políticos que dirigirán los países en el futuro inmediato. Algunos de ellos forman parte de varias organizaciones. Una de ellas es el Club de los Bohemios, agrupación que rinde culto a antiquísimos dioses paganos y que celebra oscuros rituales en un frondoso bosque situado en una isla de su propiedad.
Por encima de todos ellos estarían los Illuminati, una organización secreta internacional a la que se le atribuye la fundación de los Estados Unidos, o el diseño del billete de dólar americano.

La masonería
No hace falta irse muy lejos para entrever una relación entre el mundo del ocultismo o el esoterismo, y la política. Los antiguos fundadores de los nacionalismos en España, pertenecieron a organizaciones ocultistas y basaron su ideología política en conceptos esotéricos y orientalistas.
Así, mientras conseguíamos las antiguas actas de la “muy noble y sagrada orden gallega del Santo Grial”, fundada por los nacionalistas gallegos de principios de siglo, descubríamos que los importantes políticos catalanistas Pi y Margall y Valentí Almirall pertenecieron al círculo íntimo del masón y ocultista Rossend Arús, quien influyó en sus obras e ideología que dieron lugar al actual independentismo catalán y a todos sus partidos políticos asociados.
Pero la larga sombra de la misteriosa masonería se puede rastrear a lo largo de todo el globo. Sin ir más lejos, se dice que George Bush padre y Bill Clinton son masones, al igual que el 80% de los presidentes estadounidenses que lo han sido o han estado vinculados a la orden de algún modo.

La guerra mágica
Ellos no eran los únicos asociados a grupos de tipo esotérico. Así, Adolf Hitler, fiel creyente de ese tipo de temáticas, y que estuvo fuertemente influenciado por experiencias y visiones místicas, formó parte de la sociedad esotérica Thule. Una curiosa organización que fundó, apoyó y financió al creciente partido nazi. Precisamente, Hitler era un miembro de la logia secreta según las actas de 1925 a las que hemos tenido acceso.
Igualmente le ocurría a su mayor enemigo, el líder del bando aliado en la segunda guerra mundial, sir Winston Churchill, quien formaba parte de una logia masónica inglesa y fue instruido por el satanista de fama mundial Aleister Crowley. Tras todos estos acontecimientos, no es por casualidad el que muchos expertos tachen de “Guerra Mágica” a la II Guerra Mundial.
Curiosamente, en casi todas las contiendas bélicas se dan condicionantes de tipo misterioso. En la actual “guerra contra el terrorismo”, Bin Laden se cree el precursor del Madhi, una especie de profeta anunciado en el libro sagrado del Corán que supuestamente llevaría a cabo su labor durante el Apocalipsis.
Por contra, la personalidad y las creencias del presidente George W. Bush han sido moldeadas por los extremistas cristianos, Billy Graham y Jerry Falwell, dos telepredicadores cristianos ultra fanáticos. Pero quizás, lo más inquietante sea que los asesores presidenciales de George Bush provienen casi todos de una oscura sociedad secreta, los Skull & Bones (Calavera y Huesos), y siguen la filosofía generada por Ayn Rand, una especie de gurú intelectual y ferviente seguidora de La Biblia Satánica.
Mientras tanto, hay quienes aseguran que la CIA financió y creó durante décadas diversas sectas para llevar a cabo experimentos de manipulación mental con los adeptos.

También los rusos
Claro que los rusos no se quedaron atrás. La operación “Caballo de Troya” de la KGB pretendía instalar en las mentes de las jóvenes promesas científicas de los Estados Unidos todo tipo de creencias místicas y esotéricas. Algo esperable si pensamos que Rusia lleva más de 100 años realizando experimentos de control mental en humanos. En los 90, usaron ese tipo de técnicas avanzadas en las campañas de propaganda política.
A su vez, los americanos seguían sus propios experimentos a través de la CIA, que desarrolló las capacidades paranormales de algunos individuos en un proyecto secreto denominado “Visión Remota”. Según documentos estudiados, los resultados del mismo fueron usados contra Saddam Hussein durante la Guerra del Golfo.
Otro de los casos que cambiaron la historia del siglo XX y donde se relacionó a KGB con técnicas de manipulación fue el intento de asesinato que sufrió Juan Pablo II en 1981. Según la versión oficial de la Iglesia, el famoso Tercer Secreto de Fátima hace referencia a este magnicidio y, Juan Pablo II, estaba totalmente convencido de que la Virgen de Fátima le había salvado la vida para que pudiera llevar a cabo su gran misión: acabar con el comunismo. De hecho, el Segundo Secreto de Fátima, que habla de la conversión de la Rusia atea fue instrumentalizado por Juan Pablo II y la CIA para acabar con el bloque comunista.

Fuente: www.ikerjimenez.com/reportajes/podermundial/index.htm