Mundo Oculto

Los sueños


El dramaturgo español Calderón de la Barca, en su obra La vida es sueño, concluye diciendo esta enigmática frase: “y porque los sueños... sueños son”, dejando un vacío emocional o una explicación convincente.
Y es que si buscamos una explicación a los mismos, ni científicos, filósofos, esotéricos o religiosos han podido explicar totalmente esa gran cualidad que tiene el cerebro humano de soñar, y parece que también la tienen algunos animales.
¿Qué es el sueño?
Sabemos que la experiencia de los sueños, llamada onírica, depende de las realidades o circunstancias conscientes y subconscientes que nos rodean, manifestadas en imágenes incoherentes, claras, fantasmagóricas, surrealistas, enigmáticas o reales.
Freud y Jung, psicoanalistas insignes, señalan que los sueños son experiencias telepáticas y premonitorias. Tanto los filósofos como otras persona, preparadas o no, pueden hablar de diferentes revelaciones que se le han manifestada por los sueños, sean éstas agradables o desagradables, personales o colectivas.
Cuando nos dormimos y soñamos nos separamos del entorno y entramos en una frenética actividad cerebral que se puede registrar con un electroencefalógrafo.
Éste señala que cada noche, aunque no lo recordemos, tenemos unos 4 ó 5 ciclos de sueños que pueden durar hasta una hora y media.
Se da un sueño ligero, después uno lento y uno más profundo, éste se nota porque dormidos movemos los ojos.
Ésta es la parte de los sueños que recordamos y si grabamos o escribimos inmediatamente lo que soñamos podemos codificar nuestra propia información y saber mucho más de nuestro mundo subconsciente.
Sueños premonitores
Hay sueños premonitorios, es decir, que uno o cualquier otra persona sueña algo que le va a suceder a alguien y sucede, o cuando dos personas sueñan lo mismo, sobre todo en tragedias, y sucede.
Personalmente hablando, en dos ocasiones he tenido esta experiencia con una hija; conté mis sueños por la mañana en el desayuno y ella relató que había soñado lo mismo y pocas horas después tuvimos familiarmente hechos muy tristes.
La práctica esotérica considera que cuando soñamos nos liberamos de lo carnal y de la conciencia y podemos incursionar en otras dimensiones que incluyen lo astrológico. La Biblia es abundante en las revelaciones por medio de los sueños, por ejemplo: José, quien interpretó al faraón de Egipto su sueño de las vacas gordas y las vacas flacas, indicándole prosperidad y hambre.
Nabucodonosor, rey de Babilonia, vio una estatua extraña y al derrumbarse entendió que todas las naciones se desmembrarían. Abraham Lincoln soñó su propia muerte. Así, muchas personas en todas las casas y en todos los tiempos han ocupado los sueños para orientarse en el diario devenir.
Prográmelos
El doctor José Silva, del Método de Control Mental Silva, del cual soy graduado en el Curso Superior, impartido por él mismo, nos enseñó cómo programar los sueños, es decir, aprender a conocernos más internamente, por medio de los ejercicios de relajación, y poco a poco buscar puntos de superación o de investigación. Después, bajo ciertas condiciones, empezamos a programar los sueños.
Por ejemplo, decir esta noche quiero soñar sobre qué debo hacer en mi trabajo para que éste tenga éxito; hoy y varias noches quiero soñar sobre qué decisión debo tomar para comprar una casa o hacer un negocio, entre otras cosas.
Esto es positivo y se puede lograr, sólo tenemos que practicar, estudiar, investigar y liberarnos de muchos prejuicios, inclusive, se puede influir en otras personas para que sueñen algo que a nosotros nos interesa.
Los sueños son otra cara de nuestra realidad, sólo necesitamos despertar esa parte y seremos cada vez superiores. José Silva dice: ¿En qué se diferencia el genio de la persona común? Y responde: “En que el genio sabe ocupar más y mejor su mente, consciente y subconsciente, y la persona ordinaria no.