Mundo Oculto

El Reiki

Reiki es una energía vital infinita e inagotable que el ser humano es capaz de canalizar para sanar mediante la imposición de manos a otros o a sí mismo

El Reiki fue desarrollado como un sistema de sanación por el Dr. Mikao Usui en Japón a fines del siglo XIX.
Comúnmente es utilizado para equilibrar, sanar los distintos aspectos: físico, emocional, mental y espiritual. A su vez promueve el desarrollo trascendente en la persona, puesto que al canalizar esta energía de vida, purifica todo nivel, sanando de esta manera todo el ser.
La palabra Reiki proviene de dos palabras separadas: Rei, que significa universal, Dios o el todo, y Ki, que significa energía o energía de vida. Sus ideales son los siguientes:
Primer ideal: Hoy no te enojes
Este ideal trata del manejo correcto de tus emociones, en este caso particular, de tu enojo. No quiere decir que debes suprimir tu enojo, sino que debes aprender a canalizarlo de una manera sana.
El objetivo fundamental es que te des cuenta del origen para que la misma reacción no se presente nuevamente. El hecho de suprimir el enojo puede ser peligroso para tu salud en todos los niveles: físico, emocional, mental y espiritual.
Si el enojo forma parte de tu estado normal, pregúntate a ti de dónde viene y si vale la pena desperdiciar tanta energía en ganar una discusión en lugar de ser feliz (aunque signifique ceder). Generalmente la crítica es la que te hace reaccionar de esa forma. Si es así, y te das cuenta de que la crítica es correcta, agradece a la persona por apuntarlo y aprende de la experiencia. Retorna al presente. ¡Si no es así, no pierdas tu tiempo ni energía en tratar de ganar la discusión, no lo vale!
Segundo ideal: Hoy no te preocupes
Todas nuestras preocupaciones están fundamentadas en el miedo a lo que puede ocurrir en el futuro. Estas preocupaciones nos quitan el tiempo y la energía que podría servir para utilizarlos en otras cosas siendo más creativos, por ejemplo, cuando te encuentras en una situación que te atemorice o que te preocupe.
Crea un plan de acción y hazlo lo más real que puedas, cubriendo todas las posibles falencias u obstáculos, de esa manera lograrás tener control sobre tus miedos y dejarás de preocuparte por cosas que no han pasado y que posiblemente nunca pasen.
Tercer ideal: Hoy sé agradecido
Éste es un ideal de suma importancia, puesto que en el mundo de hoy no se acostumbra a dar las gracias por lo que uno tiene. El dar las gracias forma parte de un proceso importante de crecimiento del ser humano. Si realmente quieres dar ese paso, realiza el ejercicio siguiente: cada día durante 60 días escribe en un papel o en tu diario cinco cosas diferentes por las cuales estás agradecido. (Al final de los 60 días tendrás una lista de 300 cosas diferentes por las cuales estás agradecido). Te darás cuenta de que agradecer por las cosas placenteras se acabará pronto, y luego tendrás que agradecer por las malas. ¡Sí! Ya que gracias a ellas, la vida te ha dado la oportunidad de aprender lecciones.
Cuarto: Hoy sé devoto a tu trabajo
En relación con el trabajo, quiero mencionar primero uno de tres aspectos: su primer trabajo debe ser el de darse tiempo para usted mismo, para su propio crecimiento espiritual.
El segundo, si no ama su trabajo o quehaceres tales como cocinar, lavar o planchar, tiene dos opciones claras: la primera es dejar ese trabajo y buscar otro que realmente le dé satisfacciones, y la segunda es entregarse al mismo con todas sus energías y ganas; encuéntrele el lado positivo y verá cómo hace la diferencia, cuán útil e indispensable es usted.
El tercer aspecto trata de que usted busque en su interior para que su trabajo en la vida le sea revelado, de esta manera podrá cumplir con su propósito. Si busca recibirá una respuesta, aunque ésta no sea lo que usted espera.
La mayoría de las personas sabe la respuesta, lo que pasa es que tiene miedo al cambio y le es más cómodo seguir como está y no moverse en busca de su propia satisfacción y felicidad.
Quinto ideal: Hoy sé amable con otros
¿Cuántas veces es usted amable con otros? ¿Al entrar a algún lugar saluda y se despide? ¿Pide las cosas empezando con “por favor” y luego da las “gracias”? ¿Alguna vez le dice a un extraño “que tenga un buen día”?
Son pequeños detalles que se han ido perdiendo en el tiempo, pero que logran efectos impresionantes en las personas. Con sólo decir “que tenga un buen día”, usted puede lograr una sonrisa en una persona. Sea amable, dé amor incondicional al mundo y verá cuán enriquecedora será esa experiencia para usted.

Tomado de www.reiki-kdr.com.ar