Mundo Oculto

Los Ángeles y sus poderes

Las funciones de estos seres son la alabanza y atención a la divinidad, la protección de la fe y la conducción de la humanidad

Todo lo que nos rodea es vida, energía y orden, sea esto visible o invisible, racional o no. La acumulación de dificultades diarias agota y resta fuerzas para ir más allá de lo tangible y pragmático; pero si tomamos distancia del estatus quo y damos un paso adelante, encontraremos equilibrio en nuestra vida y precederemos en el camino a la eternidad.
Ángeles
Según la concepción religiosa, los ángeles son entidades que están junto a los humanos, su cuerpo es más sutil, son más inteligentes que nosotros y algunas veces pueden ser visualizados, además hacen obras llamadas “milagrosas”, porque salen de nuestro limitado saber y entender.
Ellos hacen su labor, no importa si los vemos o estamos conscientes o no de ellos. La ciencia y el intelecto humano, presuntuosamente, asumen que somos lo más sofisticado, sin embargo, el menos evolucionado de los ángeles es superior a nosotros.
Los ángeles aparecen en la literatura de todas las religiones, siendo el más fehaciente ejemplo La Biblia. Tienen muchos nombres: mensajeros, hijos del Divino Espíritu, espíritus de la naturaleza, serafines, querubines, tronos, dominios, principales, arcángeles o ángeles. Las funciones de los ángeles son la alabanza y atención a la Divinidad, la protección de la fe y la conducción de la humanidad.
Tu ángel
Desde niños hemos oído decir que tenemos un ángel custodio o de la guarda. La realidad es que no sólo es uno, pues gran cantidad de ángeles están a cargo del desarrollo de nuestra vida, pero en la medida que vamos avanzando en espiritualidad uno se va encargando de acompañarnos permanentemente; ése es nuestro maestro y guía, prácticamente nuestro custodio o de la guarda.
El éxito está en aceptar la diversidad y no apegarnos, ya que somos miembros importantes, pero no los únicos, de un ejército de seres humanos y de otro ejército ‘angélico’; llevamos a cabo acciones temporales y para la eternidad; hay cosas que debemos hacer y abandonar, para iniciar otras que posteriormente también tendremos que abandonar. El apego es retroceso, la apertura y el desapego son evolución y eternidad.
Lo único que debemos hacer para aprovechar y gozar la presencia de los ángeles es pedir. Ellos conocen realmente cómo somos y tienen la capacidad de percibir nuestra propia esencia. Ellos nos conectan con nuestros orígenes divinos.
Debemos abrir nuestros corazones y extender la mano hacia ellos. Lo puede hacer en estado de relajación, meditación, oración o contemplación hasta tres veces al día, solicitando, pidiendo, ofreciendo, dando gracias, para que lo divino sea parte de su vida actual, camino a más y mejores vidas.
Los arcángeles
Rafael: se encarga de la sanación, de la vida y del éxito. También es el arcángel de la creatividad y la belleza, y estimula las facultades mentales superiores.
Miguel: es el protector y el que da equilibrio. Nos proporciona paciencia, media en los desórdenes psíquicos y en los momentos de peligro. Nos ayuda a botar lo viejo y a construir lo nuevo.
Gabriel: fortalece la esperanza, la iluminación y el amor. Protege lo sagrado y las aguas. Da conocimiento en las cosas espirituales.
Ariel: supervisa el trabajo de todos los espíritus de la naturaleza y tiene presente toda la eternidad.
A través de los años se han encontrado diferentes maneras de conectarse con los ángeles o invocarlos. Siempre que usted lo haga con corazón sano y sincero obtendrá respuesta. Finalmente, así como existen estos seres de luz, también hay seres de las tinieblas, y tienen su lógica o manera de operar. Nosotros, que somos seres de la luz, debemos buscar a nuestros ángeles, no permitamos que otras huestes entren en nuestro ser y nos conduzcan a la oscuridad, a la tristeza y al dolor.