Mundo Oculto

Elevar tu nivel vibracional

A veces nos sentimos bajos de energía, deprimidos, desanimados, melancólicos o simplemente nos hemos “descargado” por el trabajo, el estrés, conflictos en nuestras relaciones o la influencia de personas que nos restan energía

Elevar por nosotros mismos el nivel vibracional puede ser una cuestión compleja. Es un buen comienzo la intención de querer elevar ese nivel. Pero es necesario ir paso a paso, marcándose pequeños objetivos en el camino.
Es recomendable la lectura de libros de autoayuda y de orden espiritual, entre éstos puedes consultar El Libro de Oro Saint Germain o la colección de Metafísica de Conny Méndez. Asimismo, es un buen comienzo para quienes no se han adentrado en esta línea editorial, los libros de Louse Hay, Anthony de Melo, Paulo Coelho y Lair Ribeiro. Esta es una bibliografía de fácil comprensión y mucha ayuda.
También puedes compartir con personas positivas, exitosas y afines a nuestros intereses.
Trabajar tu cuerpo.
Otra opción es trabajar tu cuerpo, con Chi Kung, Yoga, Tai Chi o algún tipo de gimnasia de mantenimiento, o simplemente mediante pequeños paseos. El andar es muy reconfortable, aparte de ser muy saludable.
La otra vía es la meditación, y a ser posible en grupo, pero siempre manteniendo la independencia y el desapego, a fin de caer en una dependencia del grupo de trabajo.
Y por último, y no menos importante, tenemos la práctica Reiki. Algo que exige iniciación en el área o encontrar un terapeuta que lo practique. Yo creo que es aconsejable iniciarse en Reiki, sin prisa. Ésta es una técnica de relajación muy sencilla, que además te permite crecer mucho como persona y manejar mejor las circunstancias de tu vida.
Prueba cómo te va con cada una de estas opciones, y sé que ya habrás probado algunas de ellas. También hay una manera que, para ser efectiva, tiene que ser realizada todos los días. Lo ideal sería que al principio la practicaras tres veces al día, pero si no te es posible, al menos te recomiendo que lo hagas una vez.
Te aconsejamos lo siguiente:
1. Previamente conviene que alcances un buen estado de relajación. Pero si no conoces ningún método, o te cuesta relajarte, aprovecha los siguientes tres momentos del día:
Cuando te despiertas por la mañana (antes de levantarte), después de comer, o cuando te acuestas por la noche y consigues entrar en el estado previo al sueño.
2. Cierra los ojos. Proyecta mentalmente un marco de color azul oscuro en el centro de tu pantalla mental. En él te visualizas tú con tu situación-problema, sea enfermedad, pensamientos negativos recurrentes, lo que sea. Si, por ejemplo, se trata de una persona con la que has discutido, o que sientes te resta energía, pues la metes también a ella dentro del marco.
3. Analiza con detalle lo que ocurrió, lo que te ha generado tu malestar actual: qué te dijo, qué respondiste, y mientras haces todo esto, observa cómo te sientes.
4. Una vez analizada toda la situación-problema, borra la imagen que has creado y desplaza el marco a la izquierda. A continuación crea mentalmente otro marco en el lugar donde estaba el anterior, pero esta vez de color blanco. Dentro de él vas a proyectar la situación totalmente resuelta, tal y como te gustaría que fuera para sentir que el problema está resuelto. En esta ocasión tienes que ser aún más detallista que en el punto tres.
5. A partir de ese momento, en tus próximas sesiones, sólo tendrás que relajarte, y proyectar en tu pantalla mental, la situación del marco blanco con el problema ya resuelto y recrearte en las sensaciones de felicidad y bienestar que ello te genera. Ya sabes, lo ideal es que lo hagas tres veces al día, pero si no puedes, al menos hazlo por la mañana y por la noche.
Si a lo largo del día se te viene a la cabeza el problema, rememora rápidamente tu imagen de éste ya resuelto y lo feliz que ello te hace. Si en tu caso no recuerdas ningún problema concreto, sino que es un estado general de desidia, apatía o simple baja enérgica, entonces visualízate todas las veces al día que puedas, con un rostro lleno de vitalidad y felicidad (puedes traer a tu memoria para ello, algún momento en tu vida en que te sentías radiante).
Con este ejercicio también estarás proyectando tu futuro en positivo y elevando tu nivel vibracional.
Espero que te ayuden estas ideas cuando te sientas con la energía baja… Y sobre todo recuerda que ese es un estado pasajero, transitorio y que tu verdadera esencial es ¡amor y felicidad!
Toma nota
Textos de Lectura de Profesora Grahasta, consejera espiritual con especialidad de lectura de cartas. Dirección: De la iglesia Santa Ana, tres cuadras al sur, mano izquierda (Casa Grahasta). Managua-Nicaragua. Teléfono para citas: 254-72-68 ó 264-11-21. E-mail: Grahasta@ibw.com.ni. Web: www.profesoragrahasta.com