Mundo Oculto

La tumba KV-55


Hay una tumba en el Valle de los Reyes, descubierta en 1907, que ha dejado indiferentes a muy pocos, y que supone uno de los mayores enigmas de la egiptología actual, generando teorías muy variadas entre los expertos, que han de trabajar con la poca información de la que disponen.
La tumba es conocida como la KV 55 -siglas de su lugar de ubicación, seguidas del número de orden en que fue encontrada- y pese a ser un hipogeo menor, sin ningún valor arquitectónico o artístico, y haber aparecido prácticamente desierta de tesoros o información útil para aclarar algunos capítulos de la historia, supone uno de los mayores quebraderos de cabeza para muchos arqueólogos.

Privada de su identidad
En ella confluyen varias circunstancias que la hacen única, como el hecho de que fuera encontrada por Davis, un excavador ávido de tesoros que llevó a cabo una poco ortodoxa labor de arqueología, que los sellos de la puerta demostraran que habían vuelto a cerrarse por los guardianes de la necrópolis en la antigüedad, que su interior hubiera sido rellenado con cascotes, o que dentro de ella aparecieran objetos de varios personajes reales de la XVIII Dinastía.
Además, al ataúd real se le había borrado cualquier inscripción que pudiera dar alguna pista sobre la identidad de la momia en él contenida, de manera que en la parte central del féretro, donde debiera leerse el nombre del difunto, sólo podía verse un rectángulo de madera del que fue cuidadosamente retirado el oro. La máscara de oro que cubría la cara había sido parcialmente arrancada.
Éste era el peor castigo que podía inflingirse a un muerto según la religión egipcia, ya que no sólo se le privaba del aire o la luz, sino que, eliminando su identidad, se le condenaba a vagar en la otra vida.
Esta teoría la confirmaría el hecho de que no parece ser que se produjera un saqueo y posterior sellado, ya que objetos de valor como el pectoral con forma de buitre, o parte de la máscara de oro de la tapa del ataúd permanecieron en su lugar.

Sigue siendo un enigma
Sobre esta tumba se ha escrito mucho, desde diferentes perspectivas, y aportando diversas teorías, casi todas difíciles de demostrar científicamente, como las auténticas debido al pésimo estado de conservación de algunos elementos claves encerrados en el interior de la tumba y a la minuciosa labor que se hizo en la antigüedad misma para borrar cualquier pista que pudiera conducir a lo que realmente ocurrió dentro de ella.
La KV 55 sigue abierta, como si hubiera sido un descubrimiento de ayer mismo, rodeada de incógnitas, de preguntas sin respuesta, y de teorías variadas. Todo en ella está rodeado de un halo de misterio, que nos impulsa a pensar que algo muy fuera de lo común sucedió en torno a ella.
Nos encontramos ante una tumba que más parece un escondrijo que el enterramiento de un personaje de alto peso en la corte real, ante una tumba cuyo ocupante permanece en el más profundo anonimato tal y como se buscó y consiguió en su propia época, atacado en su memoria con una brutal violencia, ante una tumba descubierta y excavada entre un cúmulo de despropósitos que aún han cernido más sobre ella el misterio y la oscuridad.

Fuente: www.losenigmas.com.ar