Mundo Oculto

El fantasma de la casa de Verdi


Se ha captado una imagen fantasmagórica junto al piano de la casa del compositor Giuseppe Verdi, en Villa Sant’Agata, una modesta finca que Verdi convirtió en mansión. En este lugar, Verdi se dedicó a la jardinería y a reformar la casa. Y allí escribió óperas como “La Traviata”.
El fenómeno fue captado por José Manuel Alonso Ibarrola, quien ha sido redactor de distintos periódicos y subdirector de la revista “Teleprograma”.
Enamorado de la ópera y los viajes, con motivo del centenario de Verdi, hizo un reportaje sobre los lugares donde transcurrió la vida del compositor. Dicho reportaje es el que ha dado lugar a este misterio.
Por encargo de Ibarrola, la fotógrafa Blanca Berlín se trasladó a Villa Sant’Agata para hacer fotos del rincón de la casa donde se encontraba el piano del compositor.
Así es que, mientras Blanca se dedicaba a seleccionar la diapositiva más lograda de entre las seis que había hecho en la estancia del piano de Verdi, observó que en la tercera se podía distinguir una mano sobre el teclado.
Y Blanca descubrió algo más en la cuarta diapositiva: la mano pertenecía a una figura humana que estaba de pie, sonriendo, y que se difuminaba en la pared.
¿Quién era el espectro que aparecía en la foto? ¿Se trataba de una broma, De una sobreimpresión?
Buscando al fantasma
Se pusieron en contacto con los descendientes de Verdi, pero nadie pudo identificar aquel rostro.
El equipo del jesuita José María Pilón analizó la foto con uno de sus colaboradores, Lorenzo Plaza, físico óptico del CSIC y experto en temas fotográficos.
Su criterio fue que acudiesen al laboratorio fotográfico que reveló la foto y pidiesen una investigación exhaustiva para poder descartar un posible accidente de revelado o de sobreimpresión.
En los laboratorios de Madrid, la diapositiva fue sometida durante tres horas al examen de un scanner de altísima resolución. En la imagen aumentada se pueden observar las arrugas del pantalón del espectro, se descarta que la figura tenga gafas y da la impresión de que viste una capa. La mano no puede apreciarse al completo porque parece cubrirla una especie de mitón. Sus dedos proyectan una sombra sobre el teclado, la misma que proyectan el resto de los objetos de la habitación.
El criterio del laboratorio fue que no había habido sobreimpresión.
¿Hay alguna explicación técnica?
Se desechó que se pudiera tratar de una impresión previa o un accidente en el revelado por contacto con otro rollo. Se buscaron rastros de velo o de sobreexposición u otras imágenes en los contornos de la figura aparecida, que tendrían que haberse producido en caso de haber ocurrido una sobreimpresión, muy improbable al tratarse de un final de carrete en el que el resto de los fotogramas no tienen interferencias.
Tampoco es posible que se cruzase alguien en la trayectoria de la cámara en el momento del disparo, realizado con trípode a una velocidad no inferior a 1/8 de segundo, pues se constató en la imagen del scanner que la figura no presenta el más mínimo rastro de movimiento.
Si la figura hubiese estado inmóvil se habría impresionado con la misma nitidez que el propio piano. Y ni la fotógrafa ni las otras tres personas presentes durante la sesión vieron a nadie y, además, la casa estaba cerrada al público.