Mundo Oculto

Daños y malas vibras

Peleas conyugales inexplicables, fracasos económicos reiterados, agotamiento físico y psíquico repentino son sólo algunos síntomas que anuncian que una persona ha sido víctima de un trabajo o hechizo

Magnolia
Cuando una serie de hechos desgraciados irrumpen sin motivo en la vida de una persona, es frecuente que ésta sienta que ha perdido el timón y que una fuerza ingobernable decide por ella.
Existen numerosas y eficaces técnicas para comprobar si hemos recibido agresiones psíquicas destinadas a quitarnos energía, causarnos la ruina financiera o de-sarmonizar nuestra pareja; y otras mediante las cuales es posible revertir el daño, neutralizarlo o protegernos.
Es cierto que alcanza con un deseo silencioso para que una corriente de energía inicie una serie de causas y efectos que serán notorios a corto o largo plazo. Pero así como los hechizos pueden influir en nuestra vida hasta ponerla patas para arriba, los contrahechizos brindan resultados similares con una eficacia proporcional.
Aunque a veces resulte dificil de creer, las situaciones adversas que no tienen una explicación lógica aparente pueden ser producto de un trabajo de magia negra o de la captación de energía mental negativa.
Cómo operar contrahechizos
Para operar contrahechizos se debe tomar en cuenta que no todas las personas reaccionan del mismo modo a las agresiones psíquicas. A veces los seres atacados por el mal son únicamente receptores y depuradores de la negatividad, debido a su estado de extrema pureza o delicada contextura energética, tal es el caso de los niños, los animales y las plantas.
Pero en otras ocasiones las personas que sufren a causa de un daño son receptoras y emisoras de este tipo de energía porque, ya sea de modo consciente o inconsciente, han abierto la puerta de su mente a la negatividad y de ese modo han sido afectadas por ella.
Este tipo de comportamiento es habitual en individuos adultos normales que frecuentemente desconfían de las actitudes de las personas, que albergan resentimientos y odios o emiten pensamientos negativos.
Las personas con alteraciones o desviaciones mentales, o con adicciones o vicios severos, también son receptores muy calificados de los trabajos de magia. Es decir, existen seres con una disposición natural a absorber el mal, así como hay otros que tienden a rechazarlo. La diferencia fundamental entre unos y otros radica en la mente y el corazón de ambos.
Un diagnóstico preciso
Independientemente del motivo que los origine, éstos son algunos de los síntomas que permiten diagnosticar con certeza que una persona ha sido víctima de un daño. Peleas y discusiones constantes por motivos intrascendentes en el seno de la familia, rupturas amorosas inexplicables, padecimientos de salud para los que la medicina no encuentra ninguna explicación, dolores de cabeza, de oídos, molestias visuales, resfríos o estados gripales frecuentes; agotamiento extremo, falta de energía, desgano sin que medie el esfuerzo físico, emocional o intelectual que lo justifique; ausencia total del deseo sexual; dificultades económicas que no tienen razón aparente, tales como las que se pueden padecer a causa de estafas, quiebras y robos reiterados.
En síntesis, la persona que sufre un ataque de este tipo tiene la sensación de que todo le sale mal, ya que cada emprendimiento se desvirtúa, trastoca o termina mal.
Si usted presume que le han hecho un trabajo o daño y quiere salir de la duda, compruébelo, pero conviene que antes efectúe un análisis objetivo de la situación. Si al finalizar la introspección usted descubre que sus dificultades no tienen origen razonable, proceda a verificar si existe un trabajo en su contra. No deje que la noche llegue pronto, visite al profesional en la materia.
Toma nota
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