Mundo Oculto

La leyenda de Fausto

Johann Fust fue sin dudas un personaje medieval, semilegendario que sirvió de inspiración para una de las novelas más leídas de la literatura universal conocida como “Fausto y el Demonio”

La idea de este personaje sirvió de base al Fausto de Goethe (parte I, 1808; parte II, 1833), una obra de enorme repercusión que nos describe a Fausto como un filósofo racionalista dispuesto a arriesgarlo todo, incluso su alma, por ampliar el conocimiento humano, y que obtiene el perdón de Dios por la nobleza de sus intenciones.
Pero de donde sale esta historia, de la realidad o de una simple leyenda de finales del medioevo alemán....Este es el interrogante a develar.
Mito o Realidad
El horrible ruido sacudió las paredes de la Posada del León durante toda la noche. Gritos, rugidos y un extraño retumbar aterrorizaron al vecindario, y sólo al amanecer tuvo el mesonero el valor necesario para tocar a la puerta de la habitación de un extraño huésped llamado Fausto. Al no haber respuesta, el tembloroso mesonero abrió la puerta: ahí, entre los muebles astillados, yacía el cuerpo del famoso hechicero, torcido, desfigurado, horriblemente mutilado.
En una placa de la posada de Württemberg, puede leerse la explicación que dieron los aldeanos al misterio del hechicero muerto: "Mefistófeles, uno de los demonios más poderosos, a quien el hechicero llamó cuñado durante su vida, le rompió el cuello cuando expiró un pacto de 24 años y envió su alma a la condenación eterna”.
El crimen ocurrió en 1540. Las crónicas modernas no concuerdan en la fecha, pero todas afirman que el maestro Georgius Sabellicus Faustus Junior, como se autonombraba, fue famoso en toda Europa por lo que se consideraba entonces como fraude o verdadera hechicería.
Un tal Johann Faust, que nació en Württemberg alrededor de 1480. Fue un universitario que se ganó la vida con la enseñanza, los conjuros y la buenaventura. A medida que viajaba de ciudad en ciudad, su fama aumentaba y se extendía, y las misteriosas circunstancias de su muerte (tras jactarse de haber vendido su alma al diablo) confirmaron su notoriedad.
Los primeros relatos históricos
Una descripción de Fausto nos fue legada por Johann Gast, pastor protestante, quien escribió que el caballo y el perro que acompañaban al mago eran en verdad espíritus malignos que trabajaban para su amo como parte del pacto con Satanás.
Otro cronista lo describe como "una bestia oprobiosa, causante de muchos males". Pero el respetado académico y monje Tritemio, también aficionado a la magia, consideró a su contemporáneo un saltimbanqui y un estúpido que debería haber sido azotado. Otros concordaron, incluyendo un historiador, en que Fausto era sólo uno más de "tantos curanderos estafadores e inútiles". A pesar de haber provocado tan apasionados ataques, se sabe muy poco de la verdadera vida de Fausto.
La época
Cualquiera que sea la verdad acerca del Fausto histórico, los tiempos estaban maduros para que florecieran leyendas acerca de él. Era el comienzo de la caída de una era dominada por el cristianismo, se pensaba que la verdad de las revelaciones divinas y la muy diferente verdad de la ciencia humana entrarían inevitablemente en conflicto.
El conocimiento secular se consideraba tan inherentemente maligno que, desde el siglo VI, había leyendas basadas en la idea de que los sabios tenían que vender su alma al Diablo para ganar su conocimiento.
Otro factor para la enorme popularidad de la historia de Fausto fue la Reforma, en la que los partidarios del protestantismo se opusieron a la Iglesia Católica. Según ellos, el que Fausto investigara el conocimiento prohibido era impío, al igual que las rebeliones de la inteligencia humana contra las leyes de la Santa Biblia. Para los protestantes ortodoxos, el nigromante merecía la condenación eterna por haber elegido el conocimiento humano sobre el divino.
En cualquier caso, durante el siglo XVI se convirtió en protagonista de cuentos populares y aventuras maravillosas publicadas en Frankfurt por el librero Johann Spiesz bajo el título de Historia de Fausten (más conocido como el Fausto de Spiesz, 1587). De este modo, el pacto de Fausto con el diablo entró para siempre en la mitología popular. En la versión de Spiesz, Fausto compra juventud, sabiduría y poderes mágicos a cambio de su alma inmortal, y el demonio se compromete a servirle durante veinticuatro años.
Pero pasaron 300 años desde la muerte de Fausto hasta que se escribió la mayor versión literaria de su vida. Johann Wolfgang von Goethe, el gran poeta alemán, escribió durante 30 años su drama poético Fausto.
La primera parte apareció en 1808, la segunda, en 1832. Su protagonista rompe claramente con la interpretación tradicional. De hecho, Dios lo salva de la perdición, pues "un hombre bueno, por oscura que sea su aspiración, siempre conoce el camino verdadero". En otras palabras, el Fausto de Goethe es un héroe. Insatisfecho por el conocimiento intelectual y científico, ofrece su alma a cambio de un momento de experiencia que le dé satisfacción total.

*Tomado de www.losenigmas.com