Mundo Oculto

Virgen libanesa de Bechuat


Beirut/EFE
Un milagro de la Virgen de Bechuat, de una aldea del este de Líbano, "ha sanado" a una niña de 5 años, que desde su nacimiento tenía paralizado el lado derecho de su cuerpo a causa de un tumor en el cerebro, según informó la televisión LBC.
La emisora, que cita a Ali Hachem, padre de Diana, asegura que la niña sanó después de que él le pasase por el cuerpo un trozo de algodón empapado con aceite que trajo del santuario de la Virgen.
Poco después Diana comenzó a moverse y logró caminar hasta tres metros, por lo que su madre al ver eso la trajo al santuario y, una vez ahí, Diana comenzó a correr, mover sus manos y aplaudir, reveló la LBC, que mostró a la niña.
Ali entregó a los sacerdotes del santuario un informe en el que explica que su hija había sido operada hace dos años sin ningún resultado, y prometió traerles los antecedentes médicos que acreditan el estado de la menor antes de ser curada.
El santuario de Bechuat se ha convertido desde el año pasado en un lugar muy visitado no solo por los libaneses sino también por ciudadanos de otros países árabes, de todas las confesiones, desde que un niño jordano vio a la virgen abrir y cerrar los ojos, y moverse.
Líbano, lugar visitado por Jesucristo, ha dado a la iglesia varios santos, siento el mas famoso San Charbel, que tiene devotos no solo aquí, sino también en América Latina donde recientemente una profesora con cáncer en estado terminal se sanó.
Desde esa fecha, los chilenos, de origen libanés, escriben a sus parientes pidiéndoles aceite de San Charbel.
Los primeros signos de los prodigios de la Virgen fueron detectados el agosto de 2003 por un niño jordano, Mohamad al-Hawadi, de 10 años, que pasaba las vacaciones en el Líbano y cuyo autobús se había detenido en Bechuat, delante la capilla.
Al-Hawadi relató que entró en el templo y vio a la Virgen "cobrar vida".
El fenómeno sorprendió a todo el mundo y desde ese día miles de personas afirman "haber percibido" como la imagen reaccionaba igual que un ser humano: dicen haberla visto llorar, respirar, mover los ojos, e incluso bendecir.