Mundo Oculto

Las Gárgolas

La leyenda de estos seres nos dice que son una raza guerrera que fue creada para ayudar al hombre durante las horas en que éste se haya indefenso

El mito de la gárgola nace en la antigua Grecia. Éstos son seres alados provistos de cabeza de león, que prestan al hombre ayuda y protección.
Aunque su mito se pierde durante muchos siglos, éste vuelve a renacer con el gótico, naciendo de nuevo como elemento escultórico, al que se les solía dar formas grotescas, con frecuencia de hombres, animales y seres fantásticos a los que presuponían poderes mágicos.
En la Edad Media
Las imágenes de gárgolas se hicieron populares en la Edad Media y se relacionan con el auge de los bestiarios y los tormentos del infierno.
Cierto es también que la imaginación de los artistas medievales estaba abonada por mitos aún más antiguos. De hecho, las primeras gárgolas fueron bautizadas con el nombre de ‘grifos’, evidenciando así su raigambre clásica.
No obstante, la iconografía gargólica no se limitaba a la mera representación de grifos, sino que plasmaba, además, otros seres fabulosos que podían tomar la forma de animales, seres humanos o una mezcla de ambos; pero siempre representados de manera más o menos monstruosa.
Destinadas a ayudar
La leyenda de estos seres nos dice que son una raza guerrera que fue creada para ayudar al hombre durante las horas en que éste se haya indefenso, es por ello que durante las horas en las que brilla el sol, las gárgolas permanecen inanimadas. En el momento en que el sol desaparece y comienzan las horas nocturnas, las gárgolas cobran vida, y vuelan majestuosas por los negros cielos, brindando su ayuda y protección.
El hombre y la gárgola hicieron en su momento una alianza, que al parecer fue rota por el hombre al destruir, por miedo o ignorancia, a uno de esos seres a los que prometió proteger.
Las gárgolas, por otra parte, cumplían tres funciones básicas:
* Desagotar los tejados [ver gárgola (arquitectura)].
* Decorar dichos desagües buscando, por tanto, una finalidad estética.
* Ahuyentar a brujas, demonios y otros espíritus del mal.