Mundo Oculto

Vida después de la muerte

¿Que sucede después de la muerte? ¿Hay otra vida más allá de ésta? ¿Es posible un contacto con el más allá?

* Profesora Grahasta

Estas y otras preguntas han sido formuladas desde el principio de los tiempos. Se conocen rituales fúnebres en la antigüedad, en los que se dedicaba especial atención al tránsito del ser humano a la hora de la llamada muerte.
La transición de la vida
Pero esta muerte, según la entendieron, no era más que un momento de transición entre el estado material al otro más inmaterial o invisible. Igualmente se tenía en cuenta que el ser humano podía cambiar de estado, pero no moría su conciencia.
En la actualidad, el materialismo y la confusión religiosa hacen que el ser humano no se pueda apoyar en una creencia en particular y sostener su enfoque mental en posibilidades que trascienden el mundo material. Se ha llenado de dudas, y miles de preguntas surgen en momentos de desasosiego como la pérdida de un ser querido.
Todo en la naturaleza está animado por una energía que llamaremos espíritu, pero ese espíritu no tiene los mismos tiempos que el organismo que insufla, por lo tanto, puede desaparecer la materia, pero la energía podría continuar con su existencia mas allá del sostén físico que ocupó.
¿Adónde van después de partir del mundo?
El universo es muy grande e imposible de captar su inmensidad física con nuestros sentidos, más aún es imposible captar la energía que lo anima. No existe sólo una dimensión en la que podemos movernos, también el universo está compuesto de miles de dimensiones en las que se mueven entidades con conciencia.
Entonces podemos decir que existe un sitio en el que van los seres desencarnados, aunque no siempre sea el mismo para todos. Hay que tener en cuenta que es la conciencia el punto de anclaje para todo el conjunto energético que conforma el espíritu humano en el tiempo que dura su encarnación en la tierra.
En el momento de la muerte se producen ciertos fenómenos no observables por las personas, salvo algunas excepciones que sí presienten o ven los procesos imperceptibles.
Estos procesos comienzan con un repliegue de las energías corporales que se suman a los movimientos del alma que es arrastrada por la conciencia. La conciencia a su vez es jalada hacia un nivel distinto al terrestre, es como si la fuerza que la animaba tira de un invisible cordón llevándola fuera del campo energético humano.
El suave tirón de la conciencia hacia un nivel superior se produce en lo interior de la columna vertebral, que funciona como puente para que las energías lleguen a través de los cordones nerviosos en su última función para retraer el ánima y conducirla como por un túnel hacia una salida.
La muerte clínica
Esa salida se encuentra en la coronilla de la cabeza y personas que han tenido experiencias de "muerte clínica" relatan haber visto una luz impresionante, cálida, que no encandila ni hiere la visión, sino que parece tener vida propia. Es allí donde se producen las visiones según las creencias religiosas o espirituales de las personas, es posible ver a Dios, a Jesús, a la Virgen, a un Ángel.
Todo depende de la conciencia que enfoca su atención sobre lo que en vida practicó y creyó, lo cual no nos debe sorprender ni tampoco tomarlo como una situación engañosa, es decir, que no significa esto que sea como un placebo para el alma.
El espíritu de Dios se muestra a través de sus entidades servidoras en el momento del cambio de estado. Entonces la conciencia de la persona pasa por esos diferentes niveles y la sensación es la de elevación hacia la luz.
Esto significa que ya el mundo material carece de una referencia inmediata, pues los sentidos ya no lo conectan a este mundo. La primera sensación es de frío, pero no un frío como el percibido en el invierno, sino como un frío adormecedor y que a la vez sostiene a la nueva conciencia.
Las energías que son arrastradas por la conciencia, luego son disgregadas y se diluyen como fibras de luz hacia el universo infinito, lo único que prevalece es la conciencia con su carga de experiencias, la que se dirige finalmente hacia la dimensión de donde salió, o sea a Dios.
Tareas pendientes
Pero sucede muchas veces que la conciencia tiene en su carga o en su conformación la idea presente de estar entre el mundo cotidiano conocido, o tal vez tenga la imagen firme de determinadas personas como así también el pensamiento puesto en tareas que no ha terminado.
Entonces no se dirige hacia el núcleo que lo reclama, tampoco Dios fuerza a nadie a obrar en su propia contra, por esto es que la conciencia no lleva su carga energética experimental hacia Dios, sino que busca la forma de concretar lo que tiene por hacer, además, puede sentir la necesidad de descargarse de algo que no puede llevarse, pues tiene la sensación o la seguridad de que no le es propio.

* Textos de lectura de profesora Grahasta, consejera espiritual con especialidad en lectura de baraja española, limpias de personas, casas y negocios y gran surtido de baños, amuletos, velas, talismanes, riegos y todo tipo de productos esotéricos.
Dirección: de la iglesia Santa Ana 3 cuadras al sur, mano izquierda (Casa Grahasta) Managua-Nicaragua. Teléfono para citas: 254-7268 Correo electrónico: Grahasta@ibw.com.ni Página Web: www.profesoragrahasta.com

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