Mundo Oculto

Aceptar la derrota y ofrecer la victoria

Depende de nosotros ser felices y hacer felices a los demás, cultivando actitudes de amor, respeto, generosidad y paciencia

Al leer este título seguramente pensarán ¡esto es imposible! ¡Una locura! Es posible que no tengan ese pensamiento, porque suena muy fuerte para nosotros seres ordinarios. Sin embargo, para los grandes maestros budistas, ésta es una práctica muy importante, para aprender a ser feliz.
¿Qué significan estas palabras? Significan aceptar con agrado las dificultades que enfrentamos cada día con nuestro cuerpo y mente. Por ejemplo, cuando nos enfermamos: nos sentimos mal, no nos gusta sentir dolor, tampoco no poder hacer todas las actividades que hacemos todos los días, a las que estamos acostumbrados, o puede que no nos guste algo relacionado con la sociedad en que vivimos, por ejemplo la política. Todos nos quejamos de la política en nuestro país, quisiéramos que los políticos fueran diferentes, o tener un mejor clima; hace mucho calor. En fin, tenemos muchísimas cosas de la cual nos quejamos todo el tiempo. Quejarnos es sinónimo de impaciencia, de no aceptar algo, de mostrar nuestro desagrado. ¡Y nos es tan natural expresar nuestro desagrado y hablar mal de todo!
¿Qué debo hacer para aceptar la derrota o aceptar con agrado las situaciones difíciles?
Primero, no echarle la culpa a nadie. Segundo, tener una mente positiva y paciente ante los problemas físicos o mentales. Tercero, comprender que lo que me pasa o lo que experimento es resultado de mis acciones negativas o perjudiciales que realicé en el pasado o en vidas pasadas, y por lo tanto, aceptar con agrado es reconocer que yo he creado las causas para experimentar lo que estoy viviendo con mi cuerpo, con mi mente o en el ambiente que me rodea.
Al aceptar que la vida es sufrimiento, que la naturaleza del samsara (renacer vida tras vida) trae consigo el sufrimiento, no voy a lamentar cada momento en que experimento sufrimiento, más bien buscaré cómo generar la mente de renunciar al sufrimiento, buscar cómo ser feliz.
El venerable Gueshe Kelsang Gyatso, autor del libro Transforma tu Vida, nos dice: “Si nos acercamos al fuego y nos quemamos, no nos enfadamos con él porque sabemos que su naturaleza es calor. Del mismo modo, cuando estamos enfermos o experimentamos otras dificultades, hemos de darnos cuenta de que ésta es la naturaleza del samsara”.
¿Cómo ofrecemos la victoria a los demás?, lo hacemos por ejemplo, cuando un compañero de trabajo o nuestra pareja nos insulta o contradice y en vez de discutir con esa persona, le damos la razón, aunque no la tenga, de esa forma lo hacemos feliz, evitamos una situación desagradable y una mente negativa que puede llevarnos a hacerle daño. En vez de crear esa situación, hacemos feliz a esa persona y dejamos de ser egoístas.
Generalmente queremos tener siempre la razón, nos apegamos a nuestras ideas, y no aceptamos las de los demás. Debemos aprender a complacer a los demás, buscar cómo hacerlos felices. Los problemas desaparecen cuando nuestra mente no los ve como problemas. Depende de nosotros ser felices y hacer felices a los demás, cultivando actitudes de amor, respeto, generosidad y paciencia.
Un obstáculo
La impaciencia se convierte en un gran obstáculo, porque creamos una mente negativa, que está propensa a realizar acciones que perjudiquen a los demás. Si yo no acepto algo, creo una situación de molestia en mi mente y creo las condiciones para realizar cualquier acción negativa contra otros.
En cambio, si aprendo a aceptar con agrado las cosas que me molestan, mi mente se comenzará a ejercitar en la paciencia, la cual me llevará a tener actitudes mentales positivas y virtuosas. Por ejemplo, comenzaré a no echarle la culpa a nadie de mis problemas, o a relacionar mi mente con los problemas de forma tranquila.
Toma nota
Cuentos budistas para niños, enseñan valores de amor, consideración y compasión a los niños, el sábado 21, a las 2:30 p.m.