Mundo Oculto

El rostro de la muerte


México/EFE
Una colección de 150 máscaras que representan a la muerte fue inaugurada esta semana en el Museo del Templo Mayor de Ciudad de México, y lleva el nombre de "El rostro de la muerte en las danzas mexicanas".
Se trata de "la colección etnográfica más importante de máscaras de la muerte, de distintas regiones del país en donde se llevan a cabo diversos ritos y procesiones que buscan simbolizar el paso del más allá a la tierra", declaró en el acto inaugural el director del Museo, Juan Alberto Román.
La exposición estará abierta hasta enero de 2006 en el museo de sitio, del que fuera el principal templo ceremonial de los aztecas.
Las máscaras presentadas en la exposición fueron utilizadas en diversas danzas en estados como Oaxaca, San Luis Potosí, Guanajuato, Guerrero, Puebla, Querétaro, Nayarit, Hidalgo, Veracruz y Sonora.
Su significado
"La muerte es la prolongación de la vida, es el recuerdo alegre en que reímos, comemos, sentimos, amamos... ¡Viva la muerte!", puntualizó la coleccionista Estela Ogazón.
En México los ritos del Día de muertos, que se festeja el 1 y 2 de noviembre, son un ritual prehispánico de celebración a la muerte que el México contemporáneo festeja con una compleja mezcla de solemnidad y algarabía.
Es una de las festividades más significativas de las comunidades mexicanas que reúnen a las familias para recordar a sus difuntos.
Según cifras del Museo de Antropología, en México hay 500 danzas en las que se utilizan máscaras que representan a la muerte.
La historia de la danza en México es contada en documentos y objetos artísticos que datan de hace más de tres mil años, con figuras de barro que representan bailarines con máscaras, sonajas en las manos y cascabeles en las piernas.
Los conquistadores y colonizadores españoles trajeron también sus bailes, que influyeron en las danzas prehispánicas.