Mundo Oculto

“Sólo los profesionales deben combatir al diablo”

Lejos de brujas, satanistas y otros "charlatanes", el obispo exorcista italiano Andrea Gemma combate al diablo con la fuerza de la oración y desaconseja a los aficionados enfrentarse por sí mismos al demonio, porque es demasiado peligroso, recalcó en una conferencia brindada en días pasados

ROMA/AFP
Con una silueta de prelado bien alimentado y con facundia napolitana, a monseñor Andrea Gemma, de 74 años, no le gusta bromear cuando habla del diablo. "Creo que la Santa Iglesia siempre dijo que el diablo era una realidad", asegura.
Su inquietud crece si se cita la moda satanista entre los adolescentes. "Puede empezar por un juego, pero el demonio os posee en seguida", advierte.
En la Iglesia Católica únicamente los curas nombrados por un obispo pueden practicar el exorcismo, recuerda, mientras describe el perfil del buen exorcista: "llevar una vida santa, a penas comer y ser devoto de la virgen".
El único obispo exorcista de Italia fue el primer conferenciante de un ciclo de formación continua sobre "exorcismo y plegaria de liberación", organizado por el segundo semestre consecutivo en la universidad pontificia Regina Apostolorum de Roma.
Entre el medio centenar de inscritos de esta segunda sesión, entre ellos algunos laicos, no todos son miembros de los "Legionarios de Cristo", la congregación ultraconservadora que dirige la universidad.
En la pequeña diócesis de Isernia (sur), con 60.000 habitantes, monseñor Gemma ha designado para asistirlo a cuatro curas exorcistas, un número muy superior a la media italiana.
El obispo deplora que el episcopado de su país no se implique más en el tema, aunque se alegra del reciente apoyo público del Papa Benedicto XVI hacia su tarea.
Una tarea difícil
Según este especialista, cuando alguien está realmente poseído por el diablo, "liberarlo puede llevar meses o incluso años".
Cuando se le pregunta sobre su método para discernir los verdaderos casos de posesión, el obispo revela: "si hablo latín, el demonio me responde en latín. Le tiene horror a esta lengua".