Mundo Oculto

Chele ¿te llevo?


Jove

Patrick D`Arcy tiene que regresar a Managua, esa madrugada han asaltado el bus, robado todas sus pertenencias, con la clara excepción del diccionario inglés-español que de poco le sirve en Nicaragua, donde el idioma de los castellanos parece otro y acaso le sirve para ordenar "un café por favor", pero en su diccionario no existen palabras como: gallopinto, cuajada, leche agria, maduro frito y otras cosas que sabe son alimentos pero no entiende qué son, por eso era normal escucharle el siguiente intercambio:
- Un café por favor, y eso que el señor está comiendo.
- ¿gallopinto?
- No, no, no gallopinto, no quiero pollo, soy vegetariano.
Pero volviendo a lo que nos interesa, han asaltado el bus, robado a todos los pasajeros, se han llevado el transporte también y golpeado en la cabeza a D´Arcy por no colaborar en el asalto.
- Chele, cuando le digan entregue todo lo que tiene, es entregar todo, no halegar que necesita dinero para moverse --Le dice una señora cuando despierta.
Pero D´Arcy tiene que regresar a Managua, ya que "en medio de la nada" no hay cajeros automáticos, ni compañías de tarjeta de crédito. Sabe que al menos son 900 kilómetros para regresar, decide empezar a andar, alguien se compadecerá de él y accederá a darle un aventón.
Tras doce horas en el camino nadie se ha dignado a avanzarlo siquiera unos kilómetros.
- Debe ser --piensa en otro idioma-- que esta zona está llena de ladrones.
Duerme a unos 3 metros del camino, por temor a que un auto le pase por encima, la siguiente mañana reinicia su viaje, piensa que recorre unos 50 kilómetros diarios, así que son 12 días en la carretera, si es que las fuerzas no lo abandonan antes. Sus temores se confirman en la mañana del quinto día, la falta de alimentos lo ha atrapado y se queda sin moverse bajo el inclemente sol todo el día, esperando, casi seguramente, la muerte.
- Chele ¿Te llevo? --le grita una mujer desde un carretón de madera.
- ¿Adónde va? --pregunta el Chele, aunque en realidad quiere una comida caliente.
- Comida no ando Chelito, pero te llevo a donde vos querrás.
- Bueno, a lo ser mejor que nada.
D´Arcy sube a la carreta, está cansado.
- ¿Supongo que quiere morirse?
- Antes de verla a usted, sí. Pero ahora sólo quiero llegar a Managua, sacar dinero e irme por avión a la Costa Atlántica. Mi olvidarme de esto de turismo extremo, tu cansado.
- Ésta es Managua.
D´Arcy no puede creerlo, está en Managua. Piensa que quizás ha dormido todo el viaje, en la sala de su casa revisa el calendario, son 5 días exactos desde que lo asaltaron. ¿Cómo llegó tan pronto? Se pregunta y queda profundamente dormido.
La mañana siguiente cuanta en la oficina su aventura, doña Teo, responsable de la limpieza, le dice en secreto.
- Ha tenido suerte, se encontró con la carreta nagua.
- ¿La carreta que?
- La muerte.