Mundo Oculto

El misterio del cuerpo incorrupto de un cura argentino

Murió hace 54 años, y cuando la familia se lo quiso llevar al panteón, encontró que su cuerpo estaba intacto, como si recién hubiera fallecido. Investigarán la vida del sacerdote

ARGENTINA
El padre Francisco Baeza murió el 23 de septiembre de 1951, era sacerdote de la orden de los salesianos. Su cuerpo fue enterrado en Alta Gracia, zona de Córdoba -- provincia de Argentina-- lugar en el que había desarrollado sus actividades.
Más de 50 años después, un sobrino del cura hizo los trámites para trasladar el cuerpo de Baeza al panteón de la familia en el cementerio de Santa Rosa.
Juan Carlos Baeza es un comerciante de Río Tercero y gestionó el traslado del cuerpo de su tío, hermano de su padre. La intención era obtener los permisos, cremar los restos y depositarlos en una urna en el panteón que la familia tiene en la localidad de Santa Rosa.
Cuando obtuvo el permiso, contrató a una empresa de servicios fúnebres para que realizara el traslado y cremado del cuerpo, pero allí se produjo el acontecimiento que hoy es un misterio.
Enorme sorpresa
Cuando abrieron el cajón, en vez de encontrarse con huesos y restos de ropas viejas, vieron que el estado de conservación del cuerpo del padre Baeza era perfecto. Conservaba su fisonomía, su piel se mantenía intacta, el pelo y las uñas estaban en perfecto estado.
"Ahí lo abren y se dan con la enorme sorpresa: el cuerpo estaba intacto. Me llaman al instante y no lo podía creer. Ya no me animé a hacerlo cremar. Le hablé a salesianos de Río Tercero y de Córdoba y me aconsejaron que lo devuelva al panteón o que me lo deje yo, pero sin cremar", aseguró Juan Carlos Baeza al diario La Voz del Interior.
La empresa fúnebre confirmó el dato, y otros familiares del sacerdote muerto hace 54 años también pudieron observar, con asombro, el perfecto estado del cuerpo.
El cura había muerto a los 50 años, como consecuencia del mal de Parkinson.
Pablo Liendo es sacerdote en Santa Rosa y fue convocado para ver el fenómeno. "Cuando abrieron el cajón estaba intacto, como recién sepultado. Se veía como si estuviera momificado, como si estuviera seco, con las manos y todo intacto, me impresionó muchísimo", le dijo a Radio Santa Rosa.
Llamó tanto la atención el perfecto estado del cuerpo, que algunos creen que podría iniciarse una investigación sobre la vida de este sacerdote nacido en España.
Para la Iglesia Católica, el estado de conservación de un cuerpo no significa que haya santidad, pero la tradición popular siempre contempló como un fenómeno milagroso que el organismo de una persona no se descomponga en condiciones naturales.
El caso de Santa Clara
En la localidad italiana de Asís, ciudad en la que vivió San Francisco, se conserva en una capilla el cuerpo de Santa Clara de Asís, la mujer que dejó todo para seguir la vida consagrada de Francisco.
En una cripta con acceso libre al público se puede observar el cuerpo intacto de la santa, que murió hace más de 700 años. Detrás de una vitrina, y sin intervención alguna de la mano del hombre, el cuerpo de la mujer está en perfecto estado, a tal punto que parece dormida.
Hay muchos casos de características similares, pero la Iglesia siempre aclara que no es un signo contundente de santidad, que debe corroborarse mediante la investigación y la realización de milagros después de la muerte del presunto santo.
El caso del padre Baeza sólo podría estimular el inicio de una investigación sobre su vida, para analizar si existen indicios concretos de santidad.