Mundo Oculto

Los misterios de la Cuesta El Coyol


— Arnulfo Agüero —

Bolas de fuego, culebras de dos cabezas, crímenes sin resolver...;


“Hay noches que no puedo dormir y oigo pasar la moto después de las 12 de la noche”, es lo primero que dice María Ordóńez, de 92 ańos, cuando le preguntamos sobre los oscuros misterios de la Cuesta El Coyol.;


“Escucho el gran ruido del motor, pero cuando me salgo no veo nada. Es como un espanto que viaja sin pasajeros en dos dimensiones del tiempo”, agrega María, sin explicarse por qué esta moto sin conductor ruge y transita a altas velocidades tanto en la cuesta vieja como en la nueva. ;


Otras dos apariciones misteriosas que la tienen intrigada son: las bolas de fuego, rojas y chispeantes, que pasan por el cerro que está enfrente de su casa; y el fantasma de la mujer alta vestida de blanco que se lamenta con mucho dolor.;


MUNDO OCULTO visitó en su finca al ex juez de mesta, Santos Ordóńez, de 82 ańos, y a su hijo José, de 50, y nos dijeron que estas raras apariciones y otras más terribles, (abarcando la Cuesta El Coyol), se han dado en el Valle de San Blas, que se encuentra ubicado entre el kilómetro 50 y 60 de la carretera a Sébaco. ;


El degollado del arroyo;


El ex juez reveló que por este desértico caserío han pasado tres carreteras, y que cada una de ellas tiene su particular historia: de mocuanas, duendes rojos, toros negros que pelean, o el susto de El degollado del arrollo; pero que los más sorprendentes misterios han sucedido en el desaparecido tramo de la Cuesta El Coyol.;


Don Santos recordó que en la primera carretera de “piedra de talpuje”, a escasos cien metros de su finca, sucedió hace ańos un espantoso crimen. ;


“Ahí por el arroyo de San Blas mataron a Isidro Jirón por pleitos de terrenos. ;


Le volaron la cabeza con un machete y dicen que aún con la cabeza desprendida del cuerpo, seguía hablando en contra de los asesinos. Al principio decían que el degollado salía clamando justicia y esto asustaba, pero ahora nadie ha escuchado ni visto nada”. ;


Carretera bautizada con 12 crímenes;


La Carretera Panamericana se construyó alrededor de 1940. Pasaba por el tramo serpenteado de la Cuesta El Coyol. ¿Quién iba a saber que en 1959 sería bautizada con el asesinato de doce ciudadanos, y que sus crímenes nunca se investigarían?;


Según el ex juez, estos crímenes se dieron en los días de la fracasada expedición guerrillera de Olama y Mollejones. Durante la noche, personas desconocidas provenientes de Managua llegaron a tirar los cadáveres a lo alto de la cuesta, exactamente en una pendiente vertical de más de mil metros de profundidad, conocida como el Salto de los Limones. ;


“Unos estaban colgados de los árboles y otros a la orilla de la carretera”. ;


Estos cadáveres tenían destrozados sus cuerpos por impactos de potentes balas. ;


Don Santos recuerda que nunca le dijeron que investigara, a pesar de que era juez de Mesta. Con esta orgía sangrienta quedó inaugurada la Cuesta de la Muerte.;


Un sobreviviente y los muertos del Cerro la Perra;


— ¿Qué se decía de los doce muertos?;


— Eran maleantes opositores a Somoza. Ese día, a las ocho de la mańana, la gente del lugar me avisó y nos fuimos, los recogimos; pero teníamos un problema: ¿dónde íbamos a enterrar tanta gente? Entonces conseguimos gasolina y los quemamos. ;


— ¿Entonces no quedó ningún sobreviviente?;


— Sólo uno quedó vivo. De casualidad pasó por estas montańas el cazador Pablo León, quien lo encontró amarrado de las manos y perdido en las montańas, lo desató, pero nadie sabe quién era.;


El hijo de Don Santos, José Ordóńez, recuerda que durante los ańos de lucha clandestina del FSLN, otros matones desconocidos llegaron a tirar varios cadáveres al pie de la falda del Cerro la Perra, ubicado en el kilómetro 59 de la misma cuesta. Pero tampoco se dieron cuenta quiénes eran los cadáveres.;


Accidentes desastrosos y lamentos ultraterrenales;


Esta orgía de sangre no iba a parar con estos crímenes, sino que paralelamente fue acompańada de continuos y espantosos accidentes automovilísticos. Uno de los más terribles que recuerda don Santos fue el de un bus de la Empresa Lindo, que venía del norte del país. ;


Casi todos los pasajeros perecieron al precipitarse al abismo, cerca del Salto El Limón. “Fíjese que en la mańana los zopilotes revoloteaban sobre el lugar olfateando la sangre y el olor de la muerte”.;


Otros tantos accidentes, como el del camión Chevrolet, el del carrito Hillman, el del camión que manejaba “Pitillo”, perecieron en la peligrosa curva conocida como la Curva “U”, o curva del Diablo. A orillas de esta carretera se podían apreciar muchas cruces que los deudos dejaban como seńal y memoria. Hoy esta carretera se encuentra semiperdida entre la maleza y los derrumbes de piedras.;


Muchas personas afirman que sus fantasmas (o espíritus) salían por las noches lamentándose y se cruzaban las curvas de la carretera, asustando a las personas que viajaban por las noches; que ahora se miran luces de autos bajar la cuesta, que los perros lloran y aúllan como lobos y que una moto sin pasajero se escucha correr sobre la carretera.;


Cazador sólo cree en la culebra de dos cabezas;


ĄTodo esto es pura mentira!, dice el cazador Teodoro Manzanares Castellón, de 45 ańos, criado en esta zona, quien sólo cree en la culebra de dos cabezas. Asegura que ha andado a medianoche “lampareando” (enfocando con su luz de foco a sus presas), a venados y conejos, pero nunca ha visto nada que tenga que ver con la “vida del más allá”. ;


“Tapudo fuera decir quién ha bajado carros por ai”, expresa en su afán de derribar los misterios. Sobre las luces y bolas de fuego, estima que lo más probable es que sean estrellas fugaces, (o meteoritos fragmentados), ya que él sólo cree en la vida del más acá. ;


“Yo sólo creo en hechos reales”, insistió, tal como sucedió en los ochenta, cuando el cadáver de una mujer apareció y nunca se supo su nombre, ni de dónde provenía. También apareció el cadáver de un miskito, pero éste sí fue rescatado por sus familiares.;


Para él, lo verdaderamente peligroso son las culebras. “En este cerro anidan las corales y cascabeles, seńala en tono de advertencia. También hay muchos murciélagos y zopilotes; pero un animal que le ha sorprendido es la culebra de dos cabezas. “Son unas culebritas negras y rayaditas, que tienen una cabeza adelante y otra atrás, y que caminan para los dos lados”, explica.;


Las llantas perdidas un viernes 13;


Tratando de buscar otras explicaciones, acompańados del baqueano José Ordóńez, decidimos recorrer a pie el perdido tramo de carretera, pero no encontramos nada extraordinario. ;


Sin embargo, fue hasta la salida de la cuesta que intercepta con la nueva carretera, que descubrimos que a un bus panameńo inexplicablemente se le rompieron los 10 tornillos y se le salieron las dos llantas del lado izquierdo. Esto fue real y sucedió el viernes 13 pasado, en la nueva Cuesta El Coyol.;


En el bus —un Daewoo, placas B-5119 de Panamá, conducido por Omar Barrios— viajaban 45 panameńos, que se bajaron después del percance y comenzaron a buscar infructuosamente las llantas que se habían desaparecido por más de tres horas. Entonces decidieron formar un círculo de oración a San Antonio, y a los diez minutos “aparecieron” a los pocos metros de donde estaban, relató Cecilia Herrera.;


¿Cómo es posible que 45 personas no las hubiesen podido ver antes, si no después de la oración? Esta es parte de nuestra pregunta, que forma parte de los misterios de la Cuesta El Coyol y que lamentablemente no podemos responder. ;