Mundo Oculto

La Emperatriz (Arcano III)


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Simboliza la naturaleza divina, la gran madre, la fecundidad de la tierra. En su vertiente fértil es la representación de la diosa Venus (Afrodita), y en el aspecto de la Madre Natura es Demeter (Ceres), la diosa de la siega, la que hace germinar la simiente. ;


En su conjunto general de valores alude a la responsabilidad femenina, su característica laboriosidad y su sentido maternal; de ahí que la figura de la Emperatriz se represente como una especie de matrona, una mujer en gestación, símbolo de la maternidad y la concepción, uno de los más altos valores del sexo femenino.;


Cuando este arcano aparece cabeza arriba, significa iniciativa, responsabilidad, altas (pero nobles y controladas) ambiciones, proyectos elevados, previsión de futuro, carácter firme, fertilidad (tanto en ideas, concepciones, beneficios o maternidad), dinamismo, riqueza material, visión clara y concreta de los hechos o problemas.;


También capacidad exacta para tomar decisiones por lo general acertadas, visión para solventar dificultades familiares, profesionales o sociales, elegancia para eludir obstáculos y contratiempos, afán de superación, dotes de mando, perspicacia, sagacidad, sentido de protección sobre la familia, búsqueda de lo mejor y afanes de conquista en todos los órdenes y conceptos.;


Cuando este arcano aparece boca abajo, como sucede con casi la mayoría de los restantes, se produce un movimiento regresivo de las virtudes que se tornan en defectos. ;


Puesto el naipe al revés evidencia esterilidad, pérdida o carencia de bienes y propiedades, indecisión, falta de responsabilidad, abulia, apatía en cualquiera de los órdenes, inhibición frente a los problemas o dificultades, falta de armonía conyugal, falsedad, ofuscación de los sentidos, inmadurez, escasas ambiciones y peligros por falta de carácter y voluntad.;


Desde la variante sexual este naipe simboliza a la mujer pragmática y consciente que difícilmente se deja arrastrar por las pasiones vehementes y que, incluso, somete el amor en esencia a los intereses personales. El sexo nunca obnubila su clarividencia ya que por encima de él está su innato sentido de la responsabilidad. ;


No es mujer que se pierda por los efímeros placeres de una noche ya que pretende uniones provechosas, duraderas y convenientes a sus intereses.;