Mundo Oculto

MOYOA ¿una laguna encantada?


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"Aquí fue Sébaco viejo... se perdió por castigo divino";


La leyenda de Moyoa;

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“Esa ciudad, era un lugar corrompido. Sucede que llegó un viejecito que tenía la piel como con escamas, pidiendo agua y nadie le quiso dar. Uh... le decían, por donde pasaba, esta agua nos cuesta. Recorrió todo el pueblo y al final, se encontró con una viejecita y le pide agua. ;

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Corrió la viejecita y le trajo agua en un huacalito. El anciano se echó un traguito y le preguntó: ;

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- ¿Cuántos hijos tenés? ;

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-Uno, le dice ella. ;

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- Lo vamos a esperar, dice el viejecito.;

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¿Y para qué lo quiere?, le vuelve a preguntar inquieta la viejecita. ;

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- Es que Ud. se va a ir conmigo, le responde. ;

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- Pero mis animalitos y mi casita, ¿cómo los voy a dejar botados?;

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- No tenga cuidado, adelante se repone, le contesta. ;

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Al rato llega el hijo y le cuenta todo y deciden irse. ;

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El viejecito entonces les dice: Síganme por este cerro (La Chichigua) pero no vuelvan a ver hacia atrás; sólo pueden ver donde ponen el pie, y van a voltear a ver hasta que yo les diga. ;

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El tamarindo de oro;

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Así después de mucho andar por el cerro, les dice: vuelvan a ver su pueblo. Ellos volvieron a ver y quedaron espantados. Sébaco viejo había desaparecido inundado por las aguas. Encima de ella sólo se miraban nadando felices los patitos. Desde entonces este antiguo sitio es conocido como la laguna Moyoa y lo único que quedó fue una isla al centro donde había una iglesia”.;

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Esto es lo que nos relata don Genaro, quien asegura que esta playa es encantada, y que en la isla que está al centro de la laguna, hay una iglesia y que al frente de ésta una mina de oro. ;

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“Ésta fue muy visitada por los espańoles y los yankes, pero nunca encontraron el lugar del tesoro, pero ahí está. Dicen también que este pueblo era sostenido por la Mocuana, la que hoy vive en un cerro de Sébaco nuevo”.;

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Los pobladores también dicen que había un gigantesco árbol de tamarindo lleno de hojas de oro, que se encontraba en el centro del pueblo y a él llegaban sus habitantes y cortaban dos hojas de oro cada día. “Las vendían y con el dinero se iban a parrandear y a buscar chavalas para fornicar. Era una Sodoma y Gomorra. Pero cuando la ciudad fue castigada, la Mocuana desapareció” comenta don Genaro.;

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Otros misterios de la playa;

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Según don Genaro, en este sitio se han encontrado restos precolombinos. Una vez encontró, mientras estaba arando en sus orillas, una piedra de moler de patas. Asegura que no la ocupó, sino que se la regaló a Mónica Díaz, una seńora de la comunidad de San Antonio. También ha sacado puntas de cuchillos de piedras, lanzas y restos de vasijas quebradas.;

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Cuenta que una vez unos pobladores encontraron a un santito de San Antonio, y que entonces la playa se puso embravecida, y levantaba furiosas olas; entonces tuvieron que dejarlo donde lo encontraron. ;

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Cerca de esta playa también vivió una de sus hijas, la que tuvo que abandonar este lugar, porque ella le contó que en las noches que acostaba a sus chavalitos en las tijeras, ellos desaparecían del lugar y aparecían a orillas de la playa en un solo llanto. ;

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Algunas personas creen que los duendes que habitan en esta laguna se los llevaban. Estas versiones son confirmadas con pocas variaciones por otros viejos pobladores. ;

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Son cuentos de viejos, pero hay una verdad...;

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Pero para el propietario de la isla, el agricultor Ramón Castro, quien tiene de vivir 60 ańos en este sitio, la mayor parte de estas fantásticas historias son puros cuentos de viejos, pero hay una verdad... y es que Sébaco viejo sí existió, que hay restos precolombinos y que no se come los pescados de la Laguna encantada.;

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Contradictoriamente aportando a los misterios de este lugar, Castro agregó a la lista otra creencia que se originó hace muchos ańos, cuando esta playa se secó: “Un campesino del lugar cavó un pozo y cuando sacó agua, ésta se le convirtió en una botija”.;

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Sin embargo, parece ser que la única verdad que se cree a medias es la confirmada por el descubrimiento de unas bases de piedras, que aún siguen en el misterio en esta isla bautizada como Isla Honda. ;

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En este sitio se encuentran unas bases armadas de piedras pintadas en ocre y se cree que pertenecieron a una antigua iglesia colonial. También existe otro islote pequeńo llamado “Isla Seca”, pero en éste no hay enigmas.;

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Lo que está claro a ojos vista es que esta hermosa y deshabitada isla está cubierta de frondosos árboles. Que tiene un mirador impresionante, ya que está rodeada de toda una cordillera de majestuosos cerros y que puede ser un centro turístico y cultural interesante. ;

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Lugar codiciado;

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Este lugar ha sido objeto de codicia por algunas personas relacionadas a las investigaciones de arqueología. Don Ramón recuerda que en varias ocasiones, extranjeros, estudiantes y profesores, se han llevado sacos de restos arqueológicos y vidrios de color café dorado. ;

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Otros han llegado al lugar con aparatos detectores de metal en busca de oro, pero no han encontrado nada. Lo que se ha encontrado, nos confirma y muestra, son tiestos zoomorfos y pequeńas vasijas funerarias, con sus tapas llenas de ceniza. ;

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Pero eso de que el pueblo desapareció por castigo divino, lo niega por insólito y porque asegura está originado por las creencias, el miedo y las mentiras de las gentes y ladrones que han llegado al lugar y le han inventado su pedacito.;

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En este sentido afirma que si la ciudad hubiese sido hundida por las aguas, el cerro de la Chichigua, que está en su orilla, también se hubiera hundido como sucedió en la época del Diluvio Universal. Otra cosa que desmiente es la historia de que las personas se convirtieron en peces, y que por eso muchas personas no se los comen.;

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Don Ramón afirma que los únicos peces que habitan esta laguna, las tilapias, mojarras y guapotes, fueron sembrados durante la administración de Somoza y de Daniel Ortega, ya que él junto a técnicos de zootecnia sembraron estos peces en estos ańos. Anteriormente no habían peces, asegura, como queriéndole poner fin a los encantos del Moyoa.;