Mundo Oculto

Area 51


— Lic. Nahuel Soriano —

A mediados de la década de los ‘80, comenzaron a llegar insistentes reportes de zonas aledańas a la base de Nellis, un enclave militar ubicado a unos 130 km de Las Vegas, de que por las noches se observaban luces extrańas, esferas luminosas que se desplazaban veloz y silenciosamente; se detenían y continuaban su extrańa danza por los cielos de Nevada. ;


Hay testigos que afirman que en las noches de Luna han podido observarse formas geométricas tras las luces. Estos reportes hicieron que los investigadores estadounidenses pusieran sus indiscretos ojos sobre lo que se da en llamar el Área 51. ;


El gobierno de los EU niega la existencia de tales instalaciones, las cuales pueden ser fácilmente divisables desde las colinas cercanas, y a pesar de su “inexistencia”, en 1989, los militares compraron 89,000 acres de tierra, para evitar que los curiosos cazadores de OVNI’s pudieran fotografiar los “inexistentes” objetos que se desplazan por la zona. ;


Pero no todo queda aquí, se dispusieron sofisticados sistemas de seguridad, y grupos armados que se desplazan por la zona con permiso para matar a quien se interne allí. Demasiadas molestias para algo que no existe.;


En esta zona, se estaría trabajando con tecnología procedente de los vehículos caídos en 1947 en Roswell, Nuevo México y que volvió a los titulares mundiales hace unos ańos por la fraudulenta película que muestra una autopsia a un ET, que difundieran hábiles estafadores para engańar a los incautos y desprestigiar todo el asunto OVNI. ;


Un poco de historia;


Según ciertas versiones, ya desde el ańo 1947, el gobierno de EU venía probando máquinas voladoras que habían sido desarrolladas en instalaciones subterráneas dentro del “Área 51”, nombre que fue usado por los militares en el ańo 1962, con motivo de la visita del presidente John Kennedy, principal promotor de la conquista espacial americana. ;


Según el escritor Glenn Cambell “este lugar es como una mancha Rorscharch. Como no sabemos lo que hay ahí, impresionamos nuestras propias ideas en ella”. Y esto puede ser originado por la constante del gobierno, sumado a la impenetrabilidad de la zona.;


En su edición de mayo de 1995, el Magazine Focus publica una de las pocas y sorprendentes fotografías de la misteriosa “Área 51”, y no es sino luego de varias incursiones de programas televisivos, y la presión política que esto ocasiona luego de décadas de negación, que en 1994 se reconoce la existencia de una base de experimentación “Top Secret”, aunque no se especifica en qué se trabaja allí.;


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Una declaración histórica;


Ante una alucinada televidencia, el prestigioso periodista George Knapp, de la Klas-TV, reportea a un hombre que hace llamarse Dennis, y con el rostro e identidad ocultos, hace declaraciones como las que siguen:;


Knapp: Exactamente, ¿qué está sucediendo en el Área 51?;


Dennis: — Allí hay varios platillos volantes. Actualmente son nueve y de origen extraterrestre. Están siendo desarmados y alguno se encuentra en varios estados de despiece, construidos con otros elementos. Se les hace pruebas de vuelo y están siendo analizados. ;


Algunos están intactos y funcionan al cien por cien, perfectamente. Los otros han sido trasladados a otro lugar. Personalmente he estado relacionado con trabajos de propulsión y fuente de energía. Según recuerdo, la mitad está en perfecto funcionamiento, y la otra parte fue desarmada para estudiar.;


Knapp: ¿De dónde han sacado los platillos, cómo llegaron a manos del gobierno?;


Dennis: — No tengo idea, pero debe entenderse que la información está muy departamentada, y a mí sólo se me permitió acceder a aquello relacionado con mi trabajo.;


Knapp: ¿No podría nuestro gobierno haberlos fabricado en vez de obtenerlo de seres extraterrestres?;


Dennis: — Totalmente imposible. El sistema de propulsión está basado en la gravedad: la fuente de energía es un reactor de antimateria. ;


Esta tecnología no existe, en absoluto, de hecho una de las razones por las que estoy saliendo a la luz con esta información es que no sólo es un crimen contra la comunidad científica en el que he tomado parte durante algún tiempo al tratar de duplicar esos sistemas de propulsión. Ahora ya existen y están en manos del gobierno.;