Mundo Oculto

Imaginaciones, miedos, agüizotes ¿usted que dice?


— Arnulfo Agüero —

El “fantasma milenario”, “La estatua blanca”, “La costeńa en pena”, “La mona bruja”, “El caballero”, “Los tropeles de caballos”, son los seres fantasmagóricos que pobladores del barrio “Hugo Chávez”, -asentado sobre un cementerio de mil ańos- aseguran aparecen en las noches en forma de lamentos o gritos; que levantan a las mujeres en el aire y pegan patadas; que encienden luces de velas y pasan volando.;


Lenín Urtecho relata haber visto el “fantasma milenario”, mientras custodiaba la tumba precolombina que hace dos ańos descubrió el arqueólogo Jorge Espinosa. Lenín cuenta todavía con nerviosismo lo siguiente: ;


“A eso de las 12 de la noche, mientras estaba cuidando los esqueletos desenterrados, oí que alguien lloraba, de repente miré que uno de los majes se estaba levantando de la tumba; entonces salí corriendo hacia mi casa y hasta me salté una cerca de alambre de púas”. ;


Esta fenomenal historia fue reconfirmada por su hermano Camilo Gaspar, quien sostiene entre miedos y risas de incredulidad que un día que él y su amigo estaban cuidando este lugar del hallazgo, les aconteció algo parecido. El pudo conocer estos esqueletos que estuvieron expuestos al aire libre y que han sido vueltos a tapar. ;


Cementerio indígena;


Camilo afirma que tenían “cabezas y uńas horribles, y sus colmillos eran cruzados por aretes metálicos”, como esos que usan los pandilleros en las orejas. Otra de las cosas que se oyen a medianoche son lamentos misteriosos, gritos y voces raras, agrega.;


Este sitio, según el arqueólogo Jorge Espinosa, es un depósito precolombino (cementerio indígena), que data de más de mil ańos, así lo han demostrado las pruebas de Carbono 14 practicadas en un laboratorio de Loussiana, EU. Hoy en este sitio -antes llamada Hacienda los Placeres- habitan más de 700 familias de prole numerosa, la mayoría militares retirados del Ejército y combatientes de la Resistencia. ;


Creer o no creer no es el asunto, sino escuchar lo que los pobladores de este populoso barrio comentan, confirman y niegan con mucha imaginación, miedo, frío y advertencias, sobre sus “espantos” de ultratumba y agüizotes, que se han venido manifestando con mayor fuerza desde diciembre del 2001, cuando se descubrió el primer entierro indígena. ;


Posterior a éste se han venido descubriendo otros entierros, algunos encontrados como ollas con cráneos cerca de las costas del Lago. “En estos lugares asustan”, es una de las opiniones generalizadas de la gente.;


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El increíble caso;


de dońa Lola Flores;


Blanca Cerda, fundadora de este barrio hace tres ańos, nos platicó que en este lugar históricamente hasta las vacas y los caballos salían corriendo, asustados no se sabe porqué razón, pero algunas personas deducen que es por el embrujo de los gigantescos árboles de chilamates y ceibos centenarios de la Hacienda los Placeres. Pero el caso que sí le pone los pelos de punta es el de dońa Lola Flores. ;


Ella le contó que una vez sintió como que la levantaron en el aire, y que en el zinc se oía que un caballo lo pateaba furioso. Ella quería gritar pero no podía, porque la garganta se le cerraba. Después sintió que la fueron bajando y la dejaron en su cama, relata atónita. Otras de las cosas que dicen que oyen son clavos que arańan las paredes. ;


Clemencia Salazar, de 18 ańos, dice que sus vecinos le han dicho que por las noches oscuras se oyen que tocan las puertas, y cuando abren no es nadie. Que en los terrenos y en las cuatro esquinas de las casas se miran velas encendidas como de velorios. ;


Pero lo que los tiene alborotados desde hace poco es el aparecimiento de una “Mona bruja”. Esta mona ladrona, asegura, se roba la ropa, calzoncillos y brasieres que dejan tendidos.;


Dońa Marina Pichardo, vecina de dońa Lola, expresa que ella ha oído tropeles de “caballos fantasmales”. Cree esto porque cuando se sale a la calle a buscarlos no están. Otra cosa que ha visto es una misteriosa “estatua blanca, que tiene el pelo largo”, que aparece y desaparece. ;


En las noches se escucha que “alguien” misterioso está como lavando, derramando agua o bańándose. También, asegura, se oyen clamores como que alguien está enfermo, o como que lo están sacrificando sobre una piedra.;


Dońa Blanca Lorena Urbina afirma que en su casa se oían pasos, ruidos raros y como que alguien empujaba las puertas. “A mí esto me daba miedo y frío”. Esto del exceso de frío, Blanca Cerda supone que debe ser porque este lugar fue un cementerio indígena.”Es una helazón que viene debajo de la tierra”. ;


Arriba puede estar caliente, pero abajo se siente el frío, es como que algo se introduce en tus pies, expresa. Otro de los casos que genera especulación, es el de una joven costeńa que fue enterrada hace unos seis ańos a orilla del Lago, y que los perros la desenterraron y se andaban comiendo sus restos. Algunas creen que su alma anda penando, ya que fue asesinada brutalmente.;


Toda la costa del lago es un enorme cementerio;


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Espinosa comentó que éste y otros sitios arqueológicos se prolongan por toda la costa del Lago Xolotlán, y van desde la Refinería hasta Tipitapa. Por ejemplo, las “Huellas de Acahualinca” es una de las más antiguas pruebas de la existencia humana, con más de 8 mil ańos. ;


El sitio de la Cervecería Victoria es otro recién descubierto por él, Aquí se encontraron 23 esqueletos y un buen número de vasijas funerarias precolombinas. En esta zona existen otros montículos que también van en la prolongación hacia el barrio “Hugo Chávez”. ;


Detalló que en el cementerio indígena de la “Cervecería”, donde se excavó unos 100 metros cuadrados, se encontraron dos tipos de entierros. Uno primario, que es donde las osamentas están tendidas, y otro secundario, donde los restos que eran quemados los enterraban en las (ollas) urnas funerarias. Lo hacían porque ellos creían en la vida ultraterrena.;


Sobre el fenómeno de los espantos y del “Fantasma milenario”, seńaló que las personas de bajo nivel educativo siempre relacionan los cementerios y sus miedos, con la cuestión del más allá. ;


“Si vas al “Hugo Chávez”, encontrarás a la gente que dicen que se oyen pasos, se ven sombras, que cierran puertas, que ven luces rojas y verdes, y no sé qué más. Es porque hay muchos cadáveres indígenas debajo de sus casas”, indicó. ;


¿Qué dicen los escépticos?;


Para el hermético José Manuel Arcia, con 18 ańos de vivir en este sector, todas estas historias de espanto son producto de la imaginación y del miedo de algunos de los nuevos pobladores del barrio. “No he visto ni oído nada”, dijo. ;


De lo único que se acuerda fue del suceso trágico de una muchacha costeńa, que su cuerpo fue tirado cerca del lago por unos militares. Recordó que esta muchacha vivió en al barrio Berta Díaz. Según Arcia, a lo que sí hay que tenerle miedo es a los asaltantes, ya que muchos caballos se han perdido. Y es que en este sector también existe un cementerio de caballos. ;


Luisa Amanda Mendoza, de 65 y que tiene 45 ańos de vivir en este lugar, expresó que se han encontrado bastantes restos indígenas, pero que no tenía nada que ver con los fantasmas y los lamentos. Lo que sólo ha visto pasar después de las once de la noche son aves de malos agüizotes, como la “cocoroca y el “caballero” (pocoyo). Pero algo que sí le da miedo es la delincuencia, agrega.;