Misterios y Enigmas

Las constelaciones familiares


Sayali Baca

Resolver los problemas que afectan el núcleo familiar es lo que permiten las constelaciones familiares a través de una búsqueda de las interrogantes que giran en torno al accionar de nuestras generaciones pasadas, y que sin duda, afectan el presente producto de la energía estancada.
Las constelaciones familiares pueden llevar a una persona a empoderarse, o a asumir el papel de un familiar que ya no está presente entre ellos, mediante la reflexión consciente y de esta manera observar de qué fuerza fueron sujetos en su paso que les afecta a ellos, de ahí una pista para encontrar solución al deterioro de la unión familiar.
Las constelaciones familiares son las conexiones que cada persona tiene con su familia en una o varias generaciones, y más con quienes han sido significativas dentro de su proceso de vida, según la licenciada Mirna Amador, Psicóloga y Master en Salud Mental.
Las conexiones suelen vincularse entre sí con amor y lealtad, lo que una generación deja sin resolver será la siguiente la que inocente e inconscientemente trate de solventar, quedando atrapadas en temas o asuntos que no son en realidad su responsabilidad, afirmó Amador.
Existe una transmisión transgeneracional de los problemas familiares que crean una cadena de destinos trágicos.
Las injusticias cometidas dentro del sistema familiar, así como fuera del sistema pueden inconscientemente afectar la vida de sus familias con enfermedades inexplicables, depresiones, suicidios, relaciones conflictivas, trastornos físicos y psíquicos, dificultad de encontrar pareja, comportamiento conflictivo con algún miembro del sistema familiar, etc., especificó la especialista.
Sin embargo, a través de las constelaciones esto puede desaparecer con amor, porque según la psicóloga “el mismo amor que enfermó es el que tiene la sabiduría de dar solución cuando se vuelven conscientes, porque las lealtades invisibles emergen durante la configuración de este proceso”, agregó.
Sin duda, las constelaciones sirven para que todas las personas lleguen a la reconciliación a través de los “Movimientos del Alma”, como parte de la reconstrucción de una cultura de paz y formar con valores ciudadanos el amor, la tolerancia, el respeto, la equidad, igualdad, humildad y hasta la espiritualidad, dado que los paradigmas que las constelaciones aportan son una semilla para crear la paz, explicó la psicóloga.
Es necesario trabajar estas técnicas en función de las futuras generaciones que vienen, y de esta manera, prevenir que las niñas y los niños tengan que padecer el rencor de los destinos dolorosos, sostuvo.
Las constelaciones familiares tratan temas inevitables dentro del proceso de existencia del ser humano, como lo es la vida y la muerte, con el fin de buscar respuestas en lo más profundo.
Con las prácticas de las constelaciones familiares las personas pueden curar enfermedades como el cáncer, problemas cardiacos, fuertes dolores de cabeza, migrañas, entre otras que provienen por implicaciones sistémicas o por causas contribuyentes, aseveró la master en Salud Mental.
Por ejemplo, el cáncer es una enfermedad que provoca decir al familiar que lo sufre: “yo te sigo”, “es mejor que yo me vaya en tu lugar”, lo que se suma al deseo de expiar y compensar una suerte que a la vez busca un destino sistémico y contribuyente.
“Con las constelaciones es posible despojar al hombre de cualquier dolor y sufrimiento de su cuerpo y mente”, enfatizó.
Algunos problemas pueden desatar desequilibrio emocional y dentro de las conexiones de familia se habla de personas que cargan con algo que no les pertenece, y aquí donde éstas ejercen una función de desenlazar esas energías que hay entre una víctima y el perpetrador, añadió.
Por ejemplo, cuando algún miembro de la familia sufre de esquizofrenia, es porque en su familia ocurrió un asesinato (que no se sabe en qué generación sucedió).
El terapeuta que dirige una constelación tiene que apoyar las fuerzas que no son reveladas dentro de una sesión de grupo, pero también tienen que guiar los pasos que se van presentando dentro de la propia constelación familiar con palabras o movimientos sanadores para encontrar la resolución a los problemas de cada uno de ellos.

Algunas interrogantes que sirven para explorar un drama personal
¿Quién pertenece a la familia? ¿Hay niños fallecidos durante el embarazo, o alguno que murió temprano? ¿Ha habido alguien con una suerte difícil en la familia, por ejemplo alguien discapacitado en algún sentido? ¿Estuvo alguno de los padres o abuelos casado o comprometido en una relación anterior, o involucrado en una relación significativa antes de su actual matrimonio?
Todas estas interrogantes permiten que las personas asistentes a los grupos de constelación se centren en sí mismos, y seleccionen a quién de los miembros de su familia representará; siguiendo su propia intuición y tan pronto como éstas asuman su lugar, obtendrán un resultado de lo que está atravesando su familia actualmente para evitar posibles deterioros en las futuras generaciones.