Misterios y Enigmas

El misterio en la ciudad universitaria


Sayali Baca

El 2010, es un año que recién empieza y con sólo cuatro meses hemos podido escuchar, ver, leer y algunos vivir distintos hechos catastróficos que han venido sucediendo en distintas partes del mundo, la tierra que pisamos no es la excepción. Se han apreciado acontecimientos inesperados que sobrepasan la normalidad de la naturaleza.
La vulnerabilidad de las personas en creer en eventos pocos comunes, hoy en día es producto de los tantos sucesos negativos de los cuales de manera directa e indirecta somos testigos. Nicaragua por ejemplo es un país caracterizado por ser de gente tranquila, amable, hospitalaria, llena de fervor mariano y sobre todo creyente de muchas historias que hoy en día son parte de sus riquezas culturales. Un ejemplo claro que caló en todos los rincones del país fue el recién nacido que habló en la ciudad de metropolitana León, ubicada en el occidente del país.
El viernes 26 de marzo, previo a la Semana Santa, escuché decir en la redacción de EL NUEVO DIARIO, que en León habían nacido dos gemelitos, un blanco y otro moreno, donde este último le habló al doctor, dejándolo en estado de coma.
La primera impresión de una noticia impactante como esta, tanto para el oído mismo como para el proceso de convencimiento sobre un niño que habla fue tan fuerte que los pelos de mi piel morena se pararon, dejando entre ver una piel de gallina, misma que no volvía a su estado natural pasado más de cinco minutos por la simple y sencilla razón de seguir empeñada en escuchar más del caso.
La curiosidad por descubrir un poco más sobre un hecho sobrenatural creció de manera súbita. Programé un viaje a ese destino para empaparme de un acontecimiento enigmático.
El domingo 28 de marzo al son de campanas, palmas, cantos y mucho fervor ante la pasión y resurrección de Jesús de Nazaret, fue perfecto para ir tras un misterio que corre como pólvora por todos los espacios de la ciudad universitaria, sobre todo porque año con año los acontecimientos como estos hacen presencia antes de dar inicio a la Semana Santa.
La angustia por llegar al destino final, fue desesperante y más cuando sobre la pista de Ciudad Sandino nos detienen cinco oficiales, por 15 minutos aproximadamente, como parte del plan de la temporada de verano que coincide con la Semana Mayor. Sentí que los minutos fueron eternos, pero la prudencia nos hizo retomar el camino en busca del misterio del bebé.
La ciudad metropolitana se caracteriza por tener una población mariana y de mucha fe durante la cuaresma. Fue notorio una vez que llegué a la ciudad, cientos de feligreses se desplazaban con gozo y paz al salir de la catedral, después de escuchar el mensaje del obispo, que sin duda alguna los reconforta, para hacerle frente al diablo que anda suelto cuando la población acentúa más su fe, según algunos pobladores a quienes entrevisté.
“Si creemos que existe un bien, creemos que existe un mal, por eso en la ciudad como tal se dice que el diablo anda suelto en esta temporada, lo cual no es una leyenda sino una realidad, este siempre anda rondando y no me extraña que un niño hable a estas alturas del partido y en este tiempo”, me contestó don Manuel, fiel hombre católico a quien agarré de sorpresa al salir de misa, preguntándole un poco sobre el caso.
Sondear un poco sobre la historia fue una de mis primeras tareas para ver qué tanto y cómo se manejaba el caso en la ciudad y efectivamente muchos coincidían con lo que se decía en la capital.

La historia
Lo que se maneja en la ciudad, es que una semana antes de entrar a la Cuaresma Radio mi Voz dijo que en el hospital Escuela Oscar Danilo Rosales de esa ciudad, una mujer joven había dado a luz a dos gemelitos uno de piel blanca y otro moreno, quienes nacieron con problemas congénitos, con apariencia poco atractiva para el ojo. La rareza de los bebés llamo la atención del doctor quien tomó a uno de ellos y dijo: que niño más raro, a lo que contestó el bebé: “más raros serán tus días a partir de ahora”, muriendo este al instante junto al hermanito y su madre. El hecho impactó tanto al médico que lo dejó en coma y a la enfermera con desorden mental.
Una vez que comparé dicho rumor, coincidencia, verdad o mentira, me dirigí al hospital implicado, donde me atendieron con amabilidad, asaltándonos la palabra dijeron, “si es sobre el caso que se comenta todo es mentira, nada de eso ha pasado por aquí, no hubo tal parto, no hay tal doctor, es típico en León inventar historias, por eso estamos rodeados de mitos y leyendas”, nos dijo una joven enfermera del hospital, quien nos dio un comunicado donde se limpia la imagen del hospital.
“Las cosas extrañas que pasan son parte de una señal que nos están mandando desde arriba, pues el ser humano está cometiendo múltiples crímenes que están perjudicando al medio que nos cobija, la naturaleza y se está perdiendo la fe, dijo la joven Nubia Reyes, quién en entrevista durante mi recorrido. “Creo en estos hechos, sobre todo por el contexto que el mundo está atravesando y si todo León lo dice es por algo, lo cierto es que año con año previo a estas vacaciones pasan cosas raras aquí”, agregó con firmeza.
Los bebés aquí, los bebés allá, se escucha mencionar por la ciudad, a unos les sorprende el caso y a otros le da risa, lo cierto es que muchos me decían: “usted tiene que estar bien con el de arriba para que no le pasen estas cosas y no la dejen como el doctor y la enfermera”. Lo que deja entrever que están concientes de la existencia de lo sobrenatural y que seguramente a muchos la idea no los deja dormir.
Mi recorrido por la ciudad de León terminó cuando entendí que el misterio que asecha a la población de León seguramente perdurará en la historia como el Padre sin Cabeza, el Caballo de Arechavala, la Cegua, entre otros que son parte de los mitos y leyendas que enriquecen León y que muchos de ellos surgieron de historias verdadera según la Licenciada Rosa Alpina Vázquez, Folklorista de León y nativa la tierra de las mitos y leyendas Sutiava.