Misterios y Enigmas

La continuidad de la vida y la muerte


Sayali Baca

Es verdad que la muerte pasa por “algo”, pero ese algo tiene una explicación y es la acumulación de acciones negativas que la persona tuvo en su vida pasada que le es cobrada en su vida nueva, sobre todo por haber vuelto a caer en los mismos errores.
La mayoría de las persona le tiene miedo a la palabra muerte, por no tener una explicación convincente de lo que en realidad significa, además por relacionársele con imágenes duras. También hay quienes le temen porque reconocen que su actuar en la vida no ha sido bueno y que le será cobrado.
“La muerte es un tema enigmático que a lo largo de la historia de la humanidad ha creado convulsiones por la misma incredulidad, por el desconocimiento de aquello que existe antes y después de la vida”, dijo Hugo Cardona Misionero de la Cultura Gnóstica en Nicaragua.
“Hay religiones que han ayudado a creer que, ni antes de la vida, ni después de la muerte existe nada”, especificó el Gnóstico. Sin embargo, el gnosisismo se adentra en esa magia donde “la vida es tomada como una línea horizontal que tiene un punto inicio que se llama nacer y esa misma línea tiene un punto límite que se llama muerte”, detalló.
Al unir los puntos extremos de la línea de forma imaginaria haremos una circunferencia, donde el punto de inicio, que es nacer, va a tener un recorrido de una cantidad de experiencias, pero que al final terminará en el punto de partida que es igual a la muerte. “Por eso decimos que la vida es la continuidad de la muerte y la muerte la continuidad de la vida”, es decir entra en un proceso cíclico que a todas las personas nos cubre de forma natural, explicó el misionero.
La vida inicia con un suspiro y la muerte termina de la misma manera mediante la exhalación. El aire representa un aspecto determinante en la integración entre la materia y el espíritu, por el elemento aire entra y se retira la vida, y a través de ese elemento se da por cumplida la misión y se empieza un nuevo recorrido.
El proceso de la muerte está marcado desde que nacemos. Está escrito en los libros asociados con la ley del karma que portan los ángeles que nos vigilan desde que obtuvimos el primer suspiro y de manera inevitable tienen trazado cómo será nuestro proceso de muerte, con día, fecha y hora exacta “ya la forma como se emplea dependerá de la Ley de causa y el efecto, es decir del Karma”, enfatizó el experto.

El derecho a nacer
Todo lo que le sucede al ser humano está sujeto a la conciencia que tengan las personas, es decir que si un humano fue tan perverso en su vida pasada, no mereció vivir más de 19 años y peor aún ni siquiera nacer por haber infringido leyes que lo elevaron a un karma. Ejemplo de eso son las personas que mueren muy jóvenes o bebés que nacen muertos y otros que son abortados, argumentó. “Todo en la vida es acumulativo”, resaltó el experto gnóstico.
Todas las personas deben nacer y morir para arrancar con nuevo proceso de aprendizaje, y eso tiene que ver con la personalidad, la cual se adquiere con las vivencias. No obstante lo que quedó grabado en la conciencia de la persona no muere, como son los valores del amor, paciencia, caridad, etc. dado que estos provienen del alma. “La personalidad es superficial y el alma es lo profundo que está dentro de nosotros”, aseveró el especialista.
Después de la muerte lo que perdura dentro de nosotros es Dios y el Diablo, porque resulta que la maldad ha tenido la capacidad de permanecer presente vida tras vida y es por eso que venimos en decadencia. Hoy en día no somos la civilización de hace mil años, sino que más perversos, lo cual es causado por el ego que se ha venido mutando dentro de nuestro ser.
Todas las personas tienen 108 oportunidades de perfeccionamiento de la vida, lo que significa que estamos a tiempo de medir nuestras acciones, para no caer en los abismos de las oportunidades, porque dentro de éstas hay retornos de vidas inmediatamente e incluso hasta mandadas al mundo del infierno que consiste en el no retorno.

Créditos
Centro cultural Agnóstico. Teléfono 22494677