Misterios y Enigmas

Despójate de todo odio y rencor para tener una vida próspera


Odio no es lo mismo que resentimiento. Éste es un recuerdo amargo y triste acerca de algo que la otra persona dijo o hizo en contra nuestra. Es un verdadero gorgojo capaz de derrumbar aún a las personalidades más poderosas. Nunca insistiremos lo suficiente acerca de la inmensa ventaja que a un ser humano le proporciona alejar todo recuerdo triste y amargo para reemplazarlo por pensamientos alegres y optimistas.
El odio es algo muchísimo peor aún. Odiar es desear el mal a otro. Consiste esencialmente en no amar ni querer amar al otro. Es la sed de venganza. Podemos tener inclinación al odio por haber sido víctimas de injusticia en nuestra niñez. Un niño maltratado en su infancia puede crecer con tendencia al odio. El castigo moderado no les causa odio y la corrección hecha con bondad nunca los lleva al resentimiento. Pero si se les trata con aspereza, exageración e injusticia, o se les falta el respeto con palabras humillantes, puede irse formando en su modo de ser una inclinación muy peligrosa hacia el odio y la venganza. Jesús afirmó tajantemente: “si no perdonas a los demás sus ofensas, tampoco vuestro Padre Celestial os perdonará vuestros pecados”.
San Francisco aconsejaba que cuando en el corazón sintamos oleadas de odio hacia alguna persona, nos dediquemos a rezar por ella para que Dios la bendiga y le vaya mejor. Afirma que este procedimiento produce efectos admirables, placenteros y de satisfacción espiritual. Hay un principio universal experimentado: “nadie será capaz de odiar a una persona, si pide que le vaya bien”.
Saque las amarguras de su alma
Recordemos un caso reciente sucedido en Inglaterra. Un joven desequilibrado buscaba a su padre con odio salvaje para asesinarlo. A base de hipnotismo lograron averiguar de qué causa le había nacido semejante odio tan brutal: sucedía que cuando él estaba pequeño, en brazos de su mamá veía llegar a su padre, borracho con un palo en la mano, a golpear a su madre, el ser que él más amaba en el mundo. Los ojitos del niño aterrorizado llevaron aquella imagen a su cerebro y allí quedó guardada para siempre, convirtiéndose luego en odio irreconciliable. El gran sabio Pío XII decía a los padres de familia: “Tened mucho cuidado al hablar y obrar ante ellos (los niños), para que las imágenes que graban en su mente sean placenteras y agradables”.
Carothers, uno de los más brillantes escritores de la actualidad, gusta repetir esta enseñanza: “Si usted guarda en su espíritu alguna actitud no perdonadora, algún odio, siempre tendrá amarguras en su alma. Pero si perdona todo, gozará de una paz admirable”.
Querido lector, si alguna vez notas un estancamiento en tu vida familiar, económica, laboral o espiritual, puede ser que usted tenga algo que no perdona. Este es el momento y el tiempo preciso para hacerlo, despójate de todo rencor y odio, reconcíliate con tu hermano, con tu vecino, con tu compañero de trabajo, tu esposa, tus hijos... porque si no lo haces, corres el peligro de no ser perdonado por Dios.
TOME NOTA:
*Textos de estudio de la profesora PENÉLOPE. Parapsicóloga especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Terapias alternativas para tu control mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. (Código 95703, Profesional School, Miami FL.). Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde, previa cita. Teléfonos: 22897207 / 89380153, Managua.