Misterios y Enigmas

La experiencia del nacimiento


El nacimiento de un ser humano es un acontecimiento que transforma la vida de sus progenitores. Es la continuidad de la especie, el aporte a la sociedad, constituye un reto. No es tan fácil tomar conciencia de todo lo que significa el fenómeno, pero es una experiencia natural en la que todo el Universo nos hace valientes para aceptarla y vivirla

El bebé es protagonista
Si bien la madre es un medio para dar paso al nacimiento, el protagonista de la experiencia es el mismo bebé. Desde la unión fisiológica que tiene con su madre, llega la hora en que debe dejar esa comodidad para enfrentar, de alguna manera solo, nuevos estímulos: la claridad, el oxígeno, el ruido externo, la alimentación, los movimientos; el desprendimiento del seno materno, entre otros. Esta experiencia no es fácil sino casi traumática.
Ordinariamente, se cree que el niño es un ser pasivo, pero no es cierto, porque trae grabado en su memoria instintiva información para formarse, madurar y colaborar en el nacimiento. Las contracciones de la madre para el niño significan un poderoso masaje desde su cabeza hasta las piernas, que lo conduce por el canal uterino hacia afuera de una manera rítmica pero ineludible.
El niño se convierte en un experto nadador intrauterino, mueve su cabeza hacia arriba y abajo para buscar la salida. Con sus extremidades inferiores poco a poco va estirando, apoyándose o empujando desde las paredes profundas del útero hacia la luz.
En un segundo proceso, el bebé con su cabeza aún sin firmeza, busca cómo empujar y llegar a la parte bulbar de la madre, donde naturalmente busca salida; sigue haciendo otras contorsiones y va sacando sus hombros hasta salir totalmente, toma la primera bocanada de oxígeno que llena sus pulmones y emite el primer llanto.
Este proceso es natural, pero no es fácil. Inciden la fortaleza del bebé, la condición de la madre, la pericia de los médicos, las defensas del niño y sobre todo, el ambiente económico, emocional y familiar que le espera.
Buen nacimiento,
buena vida
Las primeras horas de vida son exageradamente importantes para el niño, pues, después de la dura experiencia del nacimiento, empieza a percibir la luz, el nuevo espacio, nuevas temperaturas, voces y ruidos; alimentos diferentes, nuevos estímulos. Por otro lado, está expuesto a las enfermedades que están en el medioambiente, la higiene y la nutrición.
Después del nacimiento, el bebé queda extenuado y cae en un sueño profundo, enviando a su subconsciente todas estas experiencias que no recordará pero que marcan algunos rasgos de su personalidad.

Nacer-morir-volver a nacer
Para las personas que entienden de reencarnación es en el momento del nacimiento de un niño que reencarna el alma según las disposiciones divinas, y desde ese momento habrá una sola experiencia de vida entre el cuerpo y alma, que continúan su camino hacia la eternidad. Es por eso que los padres deben incidir en el cuido, educación y formación, pero sobre todo de su ser profundo, sus sentimientos.
El nacimiento tiene sus dificultades, ordinariamente, superables; pero el desarrollo de la vida tiene sus grados de dificultad, no sólo socioeconómicos, sino existenciales. La guía para salir adelante con éxito es una vida llena de amor. Sin embargo, nuestra vida corporal no es la eterna, todo fenece. Así como fue difícil nacer, nos arraigamos a ella y no queremos dejarla, llega el otro trauma: la muerte.
Para las personas cristianas y orientales, la muerte es el nacer verdadero, porque regresamos al Padre, a la Divinidad, y el vehículo es el alma. Vale la pena nacer, vivir y partir nuevamente a la inmensidad, ahí está nuestro hogar común. El cuerpo físico se descompone y la misma naturaleza lo recicla en sus mismos elementos.

TOME NOTA
Francisco Picado Valle atiende sus enfermedades con medicina natural, acupuntura, masajes, sauna, moxa; nutrición y regulación del peso corporal; orientación personal y balance de energías. Clínica de Terapias Naturales y Spa, antiguo cine Rex 75 v. al lago, mano derecha, T. 2244 2888 y 8861 7881 y en El Raizón, K. 20.2 carretera Masaya, T. 2279 9765, E-Mail: terapiasnat@yahoo.com