Misterios y Enigmas

El aura humana


Los humanos proyectamos un reflejo de diferentes colores que muestra nuestro estado físico, mental y espiritual, que nos sirve como barrera para protegernos del aura de otras personas que nos pueden hacer daño, o como fuente de atracción con quienes nos pueden beneficiar.
El aura no sólo se puede ver, sino que también se percibe sutilmente. Como todo fenómeno natural hay que estudiarlo y experimentarlo, para tener confianza en él y así obtener sus beneficios. Algunas personas, de manera espontánea y natural, pueden observar el aura, pero la mayoría necesita una instrucción, entrenamiento, para lograrlo. Cabe decir que se puede ver el aura de los animales y de las plantas, lo cual resulta una impresionante experiencia que yo llamaría espiritual.

¿Quiénes tienen aura?
El aura y su observación son algo antiguo y se relaciona con las milenarias culturas hindú, griega o escuelas esotéricas. Cualquier persona con deseo de estudiar tiene acceso a este tipo de instrucción y literatura para gozar de los beneficios de manifestaciones normales y naturales. Los maestros Yoga, Buda, Jesucristo, santos, políticos relevantes, artistas de masas, predicadores, líderes comunitarios y vendedores, tienen un aura relativamente mucho más grande en comparación con la de un ciudadano común, la cual puede tener unos 60 centímetros.
Modernamente, la observación del aura pasó de ser un mito a algo medible y la pauta la dieron el investigador ruso Semyon Daviovich Kirlian y su hermana, quien percibió que de un instrumento de alta frecuencia usado para la electroterapia, salían chispas que llamaron su atención, y se preguntó si sería posible fotografiarlas. Hoy, comercialmente se pueden adquirir estos equipos en tiendas especializadas.
El aura se manifiesta con emanaciones energéticas de los diferentes centros de energía del cuerpo humano, con magnetismo y color, como una atmósfera propia de cada cuerpo, que tiene la forma de un huevo que generalmente cubre unos 8 ó 10 centímetros.
En las personas que cultivan la espiritualidad, su aura dominante es blanca. Las personas tranquilas, pacíficas y relajadas producen un aura azul oscuro y el color violeta aparece en quienes mantienen dignidad o carácter religioso. Cabe señalar que el aura cambia constantemente, según los pensamientos, emociones o situaciones corporales, por ello hay que mantener una conducta y actitud para hacer prevalecer el aura que se desea.

Trabar el aura
El aura se puede proteger, limpiar y cargar, los procedimientos tienen que ver con ejercicios que refuerzan los centros de energías o chacras. Cada uno de éstos tiene un color, una ubicación referencial en el cuerpo y corresponde con una glándula endocrina. Con ejercicios de relajación, inicialmente llevados a cabo por un experto, la persona es conducida a niveles de conciencia que hacen aflorar y reprogramar la situación de su deseo de vivir, el goce por la vida, la convicción de sus creencias, la capacidad de amar y ser amado; la efectividad en la comunicación, el despertar de la percepción extrasensorial y el autocontrol personal. Todos estos aspectos de la vida tienen una dinámica a partir del concepto de aura y energías. Ver el aura y aprender a percibirla extrasensorialmente es fascinante, pero utilizar esos recursos para ser cada día mejores seres al servicio de la humanidad y nuestra propia autorrealización es la mejor meta que podemos alcanzar.

Podemos sentir el aura
Quizá a usted le ha pasado que ha llegado a una sala donde hay varias personas y de inmediato siente un ambiente pesado, mentalmente hablando, o una de las personas le parece incómoda. Su aura, magnéticamente, ha repelido el aura de esa persona y debe alejarse de ella, construir en la suya fortaleza. Por el contrario, eventualmente puede encontrar dentro de un grupo o individualmente a una persona con la cual se siente muy bien y no quiere irse de ahí; esto quiere decir que usted ha encontrado una persona con un aura afín a la suya y le conviene compartir más con ella.

TOME NOTA
Francisco Picado Valle atiende sus enfermedades con medicina natural, acupuntura, masajes, sauna, nutrición y regulación de peso; orientación personal y balance de energías. Infórmese sobre el curso: “Energías y Salud”, inicia el 2 de mayo. Clínica de Terapias Naturales y Spa, antiguo Cine Rex 75 v. al lago, mano derecha, T. 2244 2888, 8861 7881 y en El Raizón, K. 20.2 carretera Masaya, T. 2279 9765, E-Mail: terapiasnat@yahoo.com