Misterios y Enigmas

Psicofonías: sonidos del más allá


Las psicofonías son voces o ruidos de origen desconocido. Inaudibles para el oído humano, pueden quedar registrados en grabadoras de audio.
Friedrich Jürgenson grabó sus primeras voces misteriosas en 1959, cuando utilizaba un grabador portátil con un micrófono conectado al aparato por medio de un cable.
Jürgenson trataba de registrar los sonidos de los pájaros de un bosque, para la banda sonora de un documental en el que estaba trabajando. Al escuchar las grabaciones en su casa, le sorprendieron unas voces que se escuchaban en ellas. Al día siguiente volvió con la intención de obtener nuevos registros; esta vez se aseguró de que no hubiera nadie en los alrededores. De nuevo, al escuchar las grabaciones en su casa, volvieron a salir unas voces de personas que no habían estado en la grabación.
Desde que se iniciaron los estudios sobre las psicofonías, los investigadores han intentado por todos los medios perfeccionar al máximo los sistemas de grabación, con la confianza de que un material mejor registrado podría proporcionar la clave del fenómeno.

Grabaciones controladas
Mientras que estas simples técnicas daban resultados suficientes para convencer a muchos investigadores aficionados, era obvio desde el principio que el mundo de la ciencia requeriría pruebas más convincentes antes de admitir que había algo paranormal en el curioso fenómeno de Jürgenson. Así, en 1971, Colin Smythe hizo dos experimentos cuidadosamente controlados antes de permitir que su compañía publicase en inglés el libro de Konstantin Raudive. El primero tuvo lugar el 24 de marzo en Gerrard's Cross, en Buckinghamshire, bajo la supervisión de Pye Records Ltd. y de dos técnicos de grabación, Ray Pickett y Keith Attwood.
El Dr. Raudive (izq.), durante uno de los experimentos controlados de psicofonías, en 18 minutos obtuvo más de 200 voces.
Todo el equipo fue aportado por Pye e incluía instrumentos para captar falsas emisiones de estaciones de radio y dos transmisores de alta y baja frecuencia, así como cintas especialmente protegidas.
Se sintonizó un grupo de cuatro grabadores de modo que una de las grabaciones se hiciese a través de un micrófono, que daría una versión real de cualquier ruido normal de la habitación.
La audiencia estaba compuesta por el doctor Raudive, Colin Smythe, Peter Bander y el presidente de la Colin Smythe Ltd., sir Robert Mayer.
Las cintas corrieron durante 18 minutos durante los cuales el indicador de grabación conectado al diodo estuvo oscilando constantemente a pesar de que Ray Prickett. que supervisaba con auriculares, no pudo oír nada. Según dijo Prickett, el play-back fue sorprendente: aparecieron en la cinta más de 200 voces, 27 de las cuales eran tan claras que todos los presentes las pudieron entender.
Sir Robert Mayer quedó estupefacto al reconocer la voz de su amigo Arthur Schnabel, un célebre concertista de piano ya fallecido. Una voz no identificada se dirigió al doctor Raudive llamando le "Kosti" (apodo de su niñez).

Arthur Schnabel
El segundo experimento se llevó a cabo tres días más tarde, el 27 de marzo, en los laboratorios de Belling & Lee, en Enfield, utilizando un laboratorio con pantalla de radio-frecuencia que excluye cualquier tipo de radiación electromagnética. El experimento fue supervisado por Peter Hale, especialista en pantallas electrónicas; fue ayudado por Ralph Lowelock, ingeniero en física y electrónica. De nuevo se grabaron voces claras.
La respuesta de Péter Hale fue franca: "El resultado de los experimentos del pasado viernes es tal que no puedo explicarlo en términos normales de física."
El 2 de septiembre de 1974 Konstantin Raudive murió en su casa de Bad Krozingen. La revista Psychic News del 16 de noviembre publicó un breve artículo sobre un experimento de voces que se llevó a cabo en una conferencia sobre lo paranormal en Alemania, diez días después de su muerte. Un investigador americano conectó el grabador y micrófono y así los 130 delegados pudieron oír una voz, que muchos creyeron identificar como la del profesor Raudive. Desgraciadamente el profesor no fue más preciso de lo que sus propias voces habían sido, haciendo simples alusiones a "otras técnicas". "No tenemos más detalles", dijo un reportero del Psychic News: esto es lo que llamamos "una historia con signo de interrogación".

Unmundomisterioso.com