Misterios y Enigmas

Purifica tu cuerpo y espíritu


Penélope

Después de esta intensa jornada de vacaciones de Semana Mayor, donde hubo derroche de energía, afanes, estrés y alto consumo de bebidas alcohólicas, el cuerpo necesita recuperarse y avanzar hacia nuevos desafíos, con nuevas y mejores vibras. Así como el baño de aseo refresca y limpia, el sagrado ritual de purificación cuando se realiza con devoción y pulcritud permite al oficiante armonizar con el Universo, equilibrar y propiciar la sintonía con la vibración positiva. Es un hermoso rito, particularmente humano, antiguo como la civilización misma y que acompaña al hombre desde los orígenes de la humanidad.
Los primeros baños de la historia se construyeron probablemente en Mohenjo Daro, en el Valle de Indostaní, hace unos 5 mil años. En la India todos los lugares de culto tienen un estanque sagrado, donde se bañan los devotos a quienes el baño en las sagradas aguas del Ganges exime de culpas. Los sacerdotes egipcios se bañaban en el Nilo cuatro veces al día y el baño era fundamentalmente un rito religioso. Los baños se complementaban con ungüentos y aceites perfumados. En el palacio de Minos, así como en muchas casas de Creta, además de los estanques y las zonas lustrales había hace 3500 años, bañeras de forma parecida a las actuales, así como complejos sistemas de desagües.

Símbolo de purificación
Los griegos realizaban sus baños sagrados y de aseo en los ríos, en el mar y en los baños, y Homero habla de bañeras de plata, de madera, arcilla y piedra. En Grecia, los baños domésticos estaban cerca de la zona de las mujeres, quienes lavaban al huésped y lo ungían con aceite y perfumes. Después hubo baños públicos con agua caliente, considerado al principio como signo de afeminamiento. Los griegos tomaban el baño de aseo a mediodía y a veces, dos y tres veces en el día. Utilizaban tierras grasas para frotarse, sosa, aceites y perfumes. En todo el Imperio Romano hubo grandes baños públicos. Había la costumbre del baño lustral que se daba cada siete días a los varones, a los ocho días a las mujeres y a todos los recién nacidos. Cada cinco años se celebraban las fiestas lustrales de purificación.
Los baños fueron lugares de reunión para los antiguos cristianos y la iglesia admitía al principio baños litúrgicos y semi-litúrgicos. El último era el que se hacía tomar a los catecúmenos antes de recibir el bautismo. La tradición popular mantenía y la iglesia aceptaba al principio que estaban obligados a bañarse: los desposados luego del acto carnal, los que iban a recibir la hostia, todos los cristianos antes de las grandes fiestas como símbolo de purificación.

Acto de purificación
que nos acerca a Dios
En el mundo musulmán los baños estaban muy extendidos, muchas casas tenían sus baños privados y en la Córdoba musulmana había cientos de baños públicos. Posteriormente los baños turcos incluyeron el refinamiento de vapor y masajes.
El baño ritual judío todavía forma parte de las ceremonias religiosas. Toda la comunidad, hombres y mujeres, separados, se bañan comunalmente un día a la semana.
Nuestros pueblos aborígenes practicaban baños rituales invocando a sus divinidades: el sol, la luna y los poderes naturales. El indio Guaicaipuro guiaba a sus tribus en los baños mágicos, que según cuenta la tradición, los fortalecía y diseminaba el bien sobre sus tierras y posesiones. María Lionza, la diosa india, la Reina de Sorte con extraordinarios poderes extrasensoriales, se bañó en los cauces de los ríos más caudalosos para purificarse y consolidar la unión con los poderes naturales.
Se ha especulado algunas veces que el baño ritual es posterior y se derivó del baño del aseo, aún cuando en diferentes épocas ha existido el baño ritual, social o curativo sin la costumbre del baño del aseo. Sería razonable suponer que la magia líquida del baño como acto litúrgico es anterior al baño únicamente higiénico. Se trata de purificar en un sólo acto tanto el cuerpo como el espíritu.
De manera natural y aunque no seamos conscientes de ello, nuestro baño de cada día es como una recreación del rito del bautismo original. Es un acto de purificación que nos acerca a Dios, quien como un acto de amor hacia nosotros, ha colocado al alcance de nuestros sentidos.

Textos de estudio de PENÉLOPE. Parapsicóloga (código 95703, Profesional School, Miami Florida). Especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Terapias alternativas para tu control mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde, previa cita. Teléfonos: 22897207 / 89380153, Managua.