Misterios y Enigmas

Suprasexualidad: sexo divino


Sayali Baca

Suprasexualidad es una práctica sexual que permite a las almas conectarse con lo divino durante el sexo. Se ejerce bajo el principio de búsqueda del matrimonio perfecto cuyo fin es experimentar el verdadero amor, “el amor divino”.
Las parejas que llegan a la suprasexualidad rinden cultos al sexo teniendo así la oportunidad de conectarse con su yo interno, como una especie de medio para retornar algún día a ese lugar paradisíaco del que fue expulsado el hombre, el Edén.
Algo importante que posee la búsqueda del matrimonio perfecto para llegar a la suprasexualidad, es que “las parejas no necesitan tener a terceros de frente, basta con que ambos se juren amor incondicional bajo un acuerdo mutuo de convivencia en la intimidad cargado de valor y energía positiva”, expresó el Misionero Hugo Hernán Cardona Espinosa, del Instituto de Cultura Gnóstica, refiriéndose a que no es necesario celebrar un acto matrimonial “legal” para amarse.
“El matrimonio perfecto consiste en la unión de dos grandes almas, una que ama más y la otra que ama mejor, y la combinación de éstas llega a sobrepasar los límites del amor, con la suprasexualidad”, dijo.
Es importante resaltar que hoy día la suprasexualidad no es parte de la conciencia humana debido al llamado pecado original, sin embargo, el mismo hombre tiene el poder de elevar su espiritualidad con el amor a partir del matrimonio perfecto.
Existen escritos que develan los poderes de la alquimia antigua medieval, que consisten en la enseñanza que busca que las personas se eleven a lo más sublime por medio de la suprasexualidad bajo el matrimonio, refirió Hernán al explicar que los seres humanos han llegado a la tierra como un desprendimiento dual.
El hombre y la mujer dentro del matrimonio pueden experimentar tres tipos de sexualidad, asegura el Misionero Cardona.
La sexualidad normal: es la que se ejerce para reproducirse con amor y sin ir a los extremos del verdadero significado de la sexualidad.
La suprasexualidad: se trata del sexo divino que permite experimentar a las almas una conexión sublime por medio del sexo.
Cuando las sagradas escrituras hablan que la Virgen María fue concebida por obra y gracia del Espíritu Santo, no es que un milagro la embarazó, sino la sabia utilización del sexo, que por medio de una sexualidad superior alcanzó junto al hombre una conexión con Dios, sostuvo el especialista.
Teniendo como base la historia de María y José “se puede decir que la suprasexualidad da grandes resultados, como es la creación de un fruto divino que salió de un vientre que logró alcanzar sin duda toda la magia y sabiduría divinal, continuó el experto en Ciencia y Cultura Gnóstica, señalando que la sexualidad normal que da frutos de personas comunes y corrientes y en el peor de los casos crea personas que son rechazadas por la sociedad, quizás porque el sexo no fue practicado de forma sabia, sostuvo.
La búsqueda de las dos grandes almas, la que ama más y de la que ama mejor, se ha sustituido actualmente por la infrasexualidad, que quiere decir sexualidad infernal y es lo que hoy en día la humanidad está teniendo, afirmó Hernán.
La infrasexualidad: son los extremos que el hombre ejerce en la práctica sexual, he aquí donde la irresponsabilidad predomina.
“Las parejas han tomado la infrasexualidad como un juego, adquiriendo el poder de la creación a través de la semilla de ambos para crear una nueva vida bajo la irresponsabilidad, aseveró.
La mala práctica del sexo se puede apreciar en el hombre que tiene muchas mujeres y viceversa, así mismo en el comportamiento de los jóvenes que desde temprana edad están jugando al sexo, lo que ha generado una decadencia de valores humanos.