Misterios y Enigmas

Descubren posibilidades de vida fuera de los límites del Sistema Solar


Científicos de la NASA han encontrado agua, metano y dióxido de carbono, componentes químicos básicos para la vida, en un gigantesco planeta gaseoso situado fuera de nuestro Sistema Solar. El exoplaneta, identificado como HD 209458b, aún más grande que Júpiter y que orbita a 150 años luz en la constelación de Pegaso, fue descubierto en 2007, pero hasta ahora no se había identificado la riqueza de su composición. El hallazgo significa un importante avance en la búsqueda de un cuerpo cósmico donde pueda desarrollarse la vida. Sin embargo, HD 209458b no es el primero con sus características.
Este es el segundo planeta fuera de nuestro sistema solar en el que se ha descubierto agua, metano y dióxido de carbono, elementos potencialmente importantes para los procesos biológicos en planetas habitables», ha explicado Mark Swain, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la agencia espacial norteamericana. “La detección de compuestos orgánicos en dos exoplanetas plantea ahora la posibilidad de que sea habitual hallar cuerpos similares con moléculas vinculadas a la vida”, ha añadido esperanzado Swain.
El anuncio del descubrimiento de moléculas orgánicas en el planeta HD 209458b ha sido hecho después de que un grupo internacional de investigadores informara de la detección de otros 32 nuevos exoplanetas desde el observatorio de La Silla, al norte de Chile. Esa cifra eleva alrededor de 400 el número de planetas detectados más allá del Sistema Solar.
Swain y su equipo científico llevaron a cabo su hallazgo mediante el uso de instrumentos espectroscópicos con los que descompusieron la luz proveniente del planeta para identificar sus componentes químicos. La presencia de las moléculas orgánicas fue detectada con la cámara infrarroja del Hubble y el espectrómetro del Spitzer midió su cantidad, señala el comunicado. “Esto demuestra que podemos detectar moléculas que intervienen en el proceso de la vida” en planetas más allá del sistema solar, ha dicho Swain.
Los científicos tienen ahora la posibilidad de comparar las atmósferas de los dos exoplanetas para establecer sus diferencias y similitudes. Swain ha indicado como ejemplo que la cantidad de agua y dióxido de carbono es similar en ambos, pero HD 209458b muestra una mayor abundancia de metano que HD 189733b. “La mayor cantidad de metano nos puede decir algo. Tal vez signifique que existe algo especial respecto de la formación de este exoplaneta”, ha añadido.
A comienzos de este año, la NASA lanzó al espacio la sonda Kepler, cuya misión central es buscar planetas rocosos que pudieran tener características similares a la Tierra. Según los astrónomos, pasarán más de diez años en esa misión antes de que se pueda encontrar un planeta que pudiera albergar señales de vida como la de la Tierra. Y cuando ocurra la detección de compuestos orgánicos, “eso no significará necesariamente que existe vida en ese planeta porque hay otras formas de generar esas moléculas”, ha aclarado Swain. Según el científico, los exoplanetas están demasiado lejos de la Tierra como para enviar sondas hasta ellos y la única forma de estudiarlos es a través de los telescopios, cuyos sistemas espectroscópicos son un importante instrumento para determinar su composición química y su dinámica.

ABC.es