Misterios y Enigmas

¿Cómo surgen las Ciencias Ocultas?


Magnolia

Las artes adivinatorias no son otra cosa más que unas ciencias en las cuales intervienen efectos distintos y paranormales que de una manera clara se oponen a la ciencia experimental. Por ello, a estas artes también se le llaman Ciencias Ocultas.
Éstas se remontan a la Cábala, que es la sabiduría oculta de los rabinos judíos. Los principios fundamentales de la Cábala son 3: el concepto de lo absoluto, la evolución del Universo (parte por emanación y parte por formación), y la permanente comunicación mística en Dios, la Naturaleza y el Hombre. Los cabalistas afirman que Henoch fue el que instruyó a Abraham en la tradición oculta o esotérica, y que ésta la transmitió de manera oral a sus descendientes. No obstante, al llegar estas enseñanzas a Moisés, se encargó de escribirlas en sus libros de manera simbólica.
Así pues, las Ciencias Ocultas o Artes Adivinatorias han sido a través de los siglos, enseñadas de boca en boca y de generación en generación. Quizás este velado método de transmisión ha hecho que muchas personas ajenas a éstas se aprovechen de la ignorancia de otras personas, desvirtuando y haciendo mal uso de estas maravillosas artes. Las artes adivinatorias han existido desde que el hombre se dio cuenta de que lo rodeaba un mágico mundo con poderes aún desconocidos para él. El objetivo principal de estas artes, es dominar el poder de la naturaleza para poder saber qué somos y hacia dónde vamos.

Contacto con lo divino
Desde sus inicios el hombre ha tratado por todos los medios saber anticipadamente lo que el futuro le depara. Por ejemplo, en las pinturas rupestres del hombre de las cuevas, podemos ver la necesidad de influir en el destino para tener una buena caza, así como suerte a los hombres que iban en busca del alimento suficiente para poder vivir. La adivinación en un principio tenía un marcado sentido místico. La palabra adivinación significa “contacto con lo divino”. Teniendo esto en cuenta, podemos comprender con mayor facilidad por qué el hombre prehistórico, que se encontraba inmerso en un mundo que no entendía y dominado por elementos que podían vencerlo fácilmente, intentaba adivinar todo lo que sus ojos veían. El Sol --un dios para ellos--, era la fuente bienhechora que proporcionaba luz y calor cada día; y por su parte, la no tan constante Luna, alumbraba las oscuras noches con su tenue brillo. Así como este dios y diosa, también estaban presentes los dioses del trueno y del relámpago, los cuales transmitían al hombre el enojo de las divinidades celestiales.
Por esa época, los primeros adivinos fueron hombres demasiado inteligentes, que al ver, entender y conocer los ciclos naturales del planeta, se aprovechaban de la ignorancia de la gente común para poder llegar al poder o al culto. Los antiguos chamanes realizaban sacrificios cada noche con la intención de que el Sol apareciera nuevamente por la mañana siguiente.
También al ver que la tormenta iba llegando a su fin, vaticinaban una mejoría, e incluso efectuaban diversos rituales para que esta mejoría llegara rápido.

Fenómenos naturales cotidianos
De esta práctica activa, nació una pasiva que no es otra cosa que la adivinación pura y auténtica. La gente quería saber sobre su futuro, su salud y otras cosas, así que acudía a los adivinos de la época con preguntas cada vez más complejas. Así empezó a recurrir a símbolos o elementos variados para poder responder a cualquier interrogante. Lógicamente, los primeros elementos que fueron utilizados por los adivinos fueron los naturales, ya que el hombre contaba con ellos diariamente. Por ejemplo, las nubes que se veían en el cielo eran muy comunes para la adivinación; sus formas caprichosas, la dirección en su caminar o el color que manifestaban, eran utensilios para predecir hechos importantes. Y al igual que estos elementos naturales, pronto los sueños y su interpretación fueron tomando enorme importancia, pues a fin de cuentas, eran otro fenómeno natural cotidiano.

TOME NOTA. Notas de consulta de la profesora MAGNOLIA. Parapsicóloga. Te ayuda a resolver tus problemas en el amor, contra envidia, mala suerte; estudio, trabajo y negocios. Lectura del tarot, amplia gama de productos esotéricos de efecto verdadero. Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 6 de la tarde en el Barrio Santa Ana, de la iglesia de Santa Ana, media cuadra hacia abajo, casa # 2010. Teléfonos: 22662262 / 86990842, Managua.