Misterios y Enigmas

El número 8: personas luchadoras, tenaces y materialistas


Penélope

El número del éxito material y de la implicación terrenal. Tiene un equilibrio cuádruple porque cuando se divide en dos, sus partes son iguales (4 y 4), y cuando se divide nuevamente en dos, las partes que quedan son asimismo iguales (2 y 2, 2 y 2). Los griegos lo llamaban el número de la justicia, debido a sus divisiones de pares iguales. Representa lo sólido y lo complejo. El 8 representa los ciclos del tiempo – las cuatro estaciones subdivididas a su vez en dos solsticios y dos equinoccios. En el simbolismo cristiano representa la vida futura. Es el número de la regeneración y de los dioses que acompañan a Thoth.
El número 8 se cree que representa la unión de las dos esferas, la del cielo y la de la tierra. Es el número de la fuerza que existe entre el orden terrestre (el cuadrado) y el orden externo (el círculo). Asociado con las Serpientes de los Caduceos, el equilibrio de fuerzas, el equilibrio de diferentes formas de poder y con el infinito (el símbolo matemático representado por un 8). El 8 tiene también una naturaleza doble (evidente por su forma gráfica en sí --un círculo encima de otro-- y a veces representa degeneración y regeneración. Con este número son siempre posibles las inversiones completas.
Símbolos: la figura de la justicia con una espada apuntando hacia arriba y una balanza en su mano izquierda (símbolo de la justicia humana). Signo: el doble cuadrado.

Significados personales
Es el número de la lucha, la tenacidad y el materialismo. Los número 8 son grandes éxitos o grandes fracasos. No tienen sombras de gris y sus fracasos pueden ser tan espectaculares como sus éxitos. Son ardientes, entusiastas y tienen la habilidad de ver las cosas con amplitud. Estas cualidades les confieren la ambición y el pulso para pretender objetivos materiales que frecuentemente logran. Éste no es un número personal afortunado y las personas que lo poseen han de soportar a menudo pesares, pérdidas y humillaciones durante sus vidas. Sus motivos son a menudo mal comprendidos y algunos número 8 experimentan gran soledad. Sin embargo, cuando su fuerte individualidad y su profunda e intensa naturaleza está aparejada con una incesante aplicación al trabajo son capaces de establecerse en posiciones de autoridad y de poder. Son prudentes, adaptables, tenaces y de carácter excepcionalmente duro.
Los número 8 negativos pueden ser despiadados, obstinados y poco escrupulosos en sus vidas. Algunos parecen altaneros, mientras que otros son juguetes del destino agobiados de culpabilidad con la tragedia tejida en su destino. Cuando el número 8 está relacionado con acontecimientos futuros indica un período para tomar grandes pasos hacia delante pero sólo para los que están dispuestos a trabajar duro y a aceptar responsabilidades. El que está pensando en casarse deberá considerar este paso muy cuidadosamente y prestar especial atención a su seguridad económica.
En la vida privada los número 8 pueden estar consumidos por los celos y exigen reafirmaciones constantes de fidelidad. A menudo experimentan dificultad en expresar sus afectos pero resultan ser cónyuges leales y solícitos, aunque no lo demuestran. No es fácil convivir con las personas pertenecientes al número 8, ya que consideran las peleas como un componente normal en la vida cotidiana. Son personas que experimentan grandes extremos de emoción – a veces bruscos e indiferentes mientras que otras veces son bondadosas, amables y comprensivas. Palabras clave positivas: materialista, duro, tenaz, excéntrico, capaz de concentrarse en el esfuerzo. Palabras negativas: obstinado, despiadado, altanero y desafortunado.

Textos de estudio de PENÉLOPE. Parapsicóloga, código 95703, Profesional School, Miami FL. Interpreta las cartas tarot y la de los ángeles. Terapias alternativas para tu control mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde, previa cita. Teléfonos: 22897207 / 89380153, Managua.