Misterios y Enigmas

La Polinesia, los tatuajes y la iaroana

Cuando hablamos de las islas polinesias generalmente imaginamos playas paradisíacas con nativos sonrientes, despreocupados e interesados solamente en llevar una vida mundana, lo anterior se debe al enorme desconocimiento de los pensamientos místicos de estos pueblos isleños

Para iniciarnos en dichos pensamientos habrá que conocer que desde hace varios siglos existe una agrupación esotérica de origen tahitiano cuyos adeptos hasta la fecha son conocidos como Areoi y tienen como búsqueda la evolución espiritual a través de las enseñanzas y del entendimiento de Taarona, el gran espíritu, la esencia divina que está presente en cada ser vivo, él, junto con Hina, la deidad del amor, son los padres de Oro, el primer guía espiritual de los Areoi.
Para entender y compenetrarse con Atua, espíritu divino de la energía que todo lo impregna sobre todo aquel que desea ascender por los siete escalones o grados evolutivos, el Fanao (persona afortunada) va ganando los tatuajes rituales que se otorgan de acuerdo al avance que demuestre a las comunidades.
Y así con la ayuda de Urahia ( el alegre espíritu de la inspiración), este neófito pasa a convertirse en Poo, grado primario y el cual le da derecho a vestirse con los colores Areoi y afanarse en continuar estudiando los misterios de la cofradía, para convertirse en Ohemara, iniciado ya aceptado y como seña distintiva se le tatuaba un círculo pequeño alrededor de cada tobillo para recordarle que encaminando sus pasos por la senda del saber se convertiría en Atoro y entonces se le tatuaba una pequeña y delgada faja alrededor del costado izquierdo.
Esto constataba que había adquirido control sobre las pasiones emanadas de su corazón, el siguiente paso es llegar a convertirse en Hua, portador de dos o tres pequeños círculos tatuados en ambos hombros y cuyo significado es recordar la responsabilidad del conocimiento que pende de sus hombros, continuando en el arduo camino del saber se llega al grado de Harotea.
En este se logra el armonioso equilibrio que es representado por un tatuaje que se realiza en ambos lados del cuerpo, iniciando en la axila y continuando hacia abajo, una vez logrado este escalón el siguiente paso es alcanzar el de Otiore, el poder curativo y adivinatorio que cura y se manifiesta a través de las manos, razón por la cual en esta ocasión el tatuaje se realiza a partir de los dedos para continuar hasta el hombro, finalmente se llegará al más alto grado, el de Avoe.
Parai, que significa la pierna pintada, obviamente en referencia al tatuaje que abarca toda la pierna y que es otorgado a los seres especiales que en ese momento de su vida han alcanzado la madurez necesaria para guiar por los caminos del saber a los nuevos adeptos y dirigir los Marotat (ofrendas), que se realizan con la finalidad de lograr alguna meta predeterminada.
Como podrá apreciarse entre estos pueblos isleños también existe un profundo conocimiento esotérico y búsqueda del saber universal, ahora sólo resta desear a los lectores Iaorana, que quiere decir buenos deseos y larga vida.

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