Misterios y Enigmas

El poder de los imanes


Dentro del mundo de la física, los imanes son fenómenos sorprendentes. Todos hemos jugado con ellos, sabemos de alguna manera para qué se usan y tenemos conciencia de que nuestra Tierra y el Universo participan de las leyes de la atracción y la polaridad.
Estos hierros magnéticos sirven a la industria, astrofísica, medicina, experimentos esotéricos y la radiónica. Pueden ser naturales o fabricados, pero todos tienen propiedades similares. Los imanes se identifican por la capacidad de atraer metales u otros imanes, sabiéndolos organizar en línea. Se identifican también porque tienen dos polos, uno norte y otro sur. Indudablemente, los imanes ponen a la vista los movimientos, muchas veces imperceptibles, de átomos y sus partículas elementales como los protones y neutrones, de los cuales está formada toda materia.
Tomando en cuenta estos principios tangibles, podemos colegir que influyen o catalizan cualquier cuerpo, incluyendo el ser humano.
Los imanes siempre han sido un misterio, pero poco a poco la ciencia, la tecnología, la astronomía y la medicina los van usando con más conocimiento.
En medicina se usan para mejorar la calidad de la sangre, pues atraen los glóbulos rojos y oxigenan mejor el cuerpo librándolo de anemia, dolores de cabeza y mala circulación. Se usan para desinflamar y ordenar los diferentes sistemas con unas pocas horas de aplicación. En este sentido, también se han creado las pulseras de imanes, para regular la presión arterial y el movimiento de líquidos del cuerpo humano; las pulseras “balance”, bajo otros principios, tienen efectos sobre el cuerpo humano. En la medicina natural se le llama terapia de biomagnetismo, y tiene muy buenos efectos para desintoxicar y activar órganos deficientes, optimizar la vitalidad de las personas y regular muchas patologías, inclusive las emocionales.

A otros niveles
Tomando en cuenta que el ser humano no sólo es cuerpo físico, sino que tiene un componente mental y espiritual, los imanes son utilizados para el equilibrio de las energías, protección y alineamientos de intereses de quien los posee, ordena y programa. Una persona puede colocar varios imanes en su negocio, habitación, vehículo o casa, con el objetivo de que sirvan como sensores de energías positivas. Puede usar en su vestuario un imán para equilibrar su salud, y también como neutralizador de energías negativas.
Para todas estas experiencias, tomando en cuenta que todos los cuerpos y personas son diferentes, se recomienda revisar el estilo de vida y ordenarse, del mismo modo que la propia energía de los imanes, para saber qué dirección seguir.
El imán no es un elemento mágico, es magnético, y como tal atrae y rechaza. Nuestras vibras deben favorecerlo para hacerlo potente y así dará mejores resultados. Se debe hacer con buena intención, deseo y bondad, para que la afinidad sea equilibrada.
Quienes piensan que socialmente no llaman la atención de los otros o que sus actividades no tienen éxito, pueden probar con los imanes e integrarlos positivamente a su estilo de vida, así tendrán muy buenos resultados.
El agua imantada es excelente para limpiar el interior de las personas y potenciar sus capacidades físicas, mentales y espirituales. Se puede tomar poco a poco, y en las próximas 48 horas puede conocer los resultados positivos.