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Presidente Calderón exhorta a vencer crimen en México


MÉXICO / AFP

El presidente Felipe Calderón cerró ayer jueves los festejos del bicentenario de la Independencia de México, convocando a la ciudadanía a una cruzada contra el crimen que azota brutalmente al país y presidiendo un desfile militar en el que participaron tropas de 17 países.
“Es momento de unirnos para conquistar un mejor destino, para construir un México más equitativo, más seguro, más democrático”, dijo Calderón en un mensaje leído en una ceremonia con representantes del Congreso y del Poder Judicial.
Calderón, quien lanzó una ofensiva contra los cárteles del narcotráfico en la que involucró al Ejército, y que ha provocado más de 28,000 muertos desde 2006, invitó a los mexicanos a “vencer la pesadumbre, el temor o la pasividad” y “unirnos para derrotar a la pobreza, a la ignorancia y a la criminalidad”.
Casualmente, ayer se reportó el ataque a tiros contra dos periodistas en Ciudad Juárez, uno de los cuales murió en horas de la tarde mientras que el otro se encuentra malherido.
“Sé que tendremos la grandeza necesaria para que los mexicanos del futuro sepan que la generación del bicentenario fue la que enfrentó con entereza el desafío de ser una sociedad basada en la legalidad y el orden”, añadió.
Poco después, Calderón presenció el desfile militar, acompañado por invitados especiales de 50 países.
El vuelo de aviones supersónicos F-5 abrió el acto en el que participaron tropas de 17 países, entre ellos España, Estados Unidos y Francia, que en el pasado invadieron territorio mexicano.
Calderón observó la parada militar desde el balcón del Palacio Nacional, mientras las tropas marchaban con los uniformes usados a lo largo de la historia por los ejércitos mexicanos, incluyendo los de los campesinos que protagonizaron la Revolución de 1910.

Revive grito de 1810
Muy temprano, Calderón había viajado a Dolores, estado de Guanajuato (centro), para revivir el grito que en 1810 lanzó allí el cura Miguel Hidalgo, para llamar a la insurrección contra España.
“Viva la Virgen de Guadalupe, viva la América por la cual vamos a combatir”, exclamó, repitiendo la arenga original.
Calderón había encabezado poco antes de la medianoche del miércoles otra ceremonia del grito de Independencia en el Zócalo (Plaza Central) de la capital mexicana, ante 60,000 personas.
Esa ceremonia fue precedida de un desfile de carrozas alegóricas, conciertos simultáneos con figuras de la música mexicana y enmarcada por un espectáculo de fuegos artificiales prolongado hasta bien entrada la madrugada.
El imponente desfile militar de este jueves se hizo particularmente significativo, pues Calderón ha convertido al Ejército mexicano en el eje de su estrategia contra el crimen organizado con más de 50,000 militares desplegados, especialmente en el norte de México, donde los cárteles de la droga se disputan las rutas hacia Estados Unidos.
Esa estrategia es blanco de frecuentes críticas de la oposición y organizaciones sociales que señalan que el despliegue militar no ha frenado la violencia, al tiempo que aumentan las denuncias al Ejército por violación a los derechos humanos.
Las acciones de los pistoleros del narcotráfico son ahora cada vez más desafiantes, como lo marcan la explosión de cuatro coches-bomba este año y la multiplicación de enfrentamientos callejeros y en carreteras.
Por ello los festejos del bicentenario fueron rodeados de fuertes controles de seguridad con participación de 74,000 militares y policías.
Las celebraciones del bicentenario sirvieron para que millones de mexicanos se desahogaran en las calles de la preocupación por la violencia, a la que se suma una emergencia por lluvias en el sureste del país, con un millón de afectados y 25 muertos en dos semanas, y que amenaza agravarse por la presencia amenazante del huracán “kart” en las costas del Golfo de México.