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Rigurosas medidas de seguridad vigilan festejos en México


MÉXICO / EFE

Las autoridades mexicanas implementaron rigurosas medidas de seguridad para que miles de ciudadanos pudieran celebrar anoche el Bicentenario de la Independencia en México, la que prometía ser la más imponente ceremonia en su tipo en la historia reciente del país.
Los festejos se centrarían en Ciudad de México, donde en la tarde partió un monumental desfile de carrozas alegóricas de las fiestas patrias, que recorrió el emblemático Paseo de la Reforma de la capital mexicana.
A lo largo del recorrido se instalaron tres tarimas en las que se realizaron conciertos y diversas actividades culturales, entre los que destacan las presentaciones de los legendarios Tigres del Norte y de la cantante mexicana Paulina Rubio.
La policía capitalina estimó que hasta un millón de personas se pudieron haber congregado en los conciertos musicales.
Las celebraciones del día concluirían poco antes de la medianoche con la tradicional ceremonia de “El grito de Dolores”, en el que el presidente de turno, recuerda el histórico llamado a las armas y a la libertad que hizo el cura Miguel Hidalgo en 1810.
El zócalo estuvo engalanado con luces, representaciones gigantes de los héroes de la patria, invitados especiales de 50 países –entre los que se cuentan los mandatarios de Guatemala, Honduras, El Salvador, Panamá y Colombia-, y decenas de miles de ciudadanos.
En Ciudad de México se realizó un espectáculo de fuegos artificiales ideado por el australiano Ric Birch, quien ha participado en otros importantes eventos como los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992) y Sydney (2000).

Un día antes
Paradójicamente, los mexicanos tienen la costumbre de festejar el comienzo de la lucha por la independencia de México, alcanzada el 16 de septiembre de 1810, un día antes.
La razón de ello se remonta a mediados del siglo XIX, cuando el dictador Porfirio Díaz, Presidente de México durante 31 años, adelantó algunas horas el “Grito de Dolores” para que la fiesta coincidiera con su cumpleaños, el 15 de septiembre.
Las autoridades instalaron un total de 45 pantallas gigantes a lo largo del Paseo de la Reforma para que los ciudadanos pudieran seguir el desfile de carrozas, el grito de independencia, y la parada militar que se celebra la mañana de hoy jueves.
La Policía del Distrito Federal destinó a 40.000 agentes para vigilar los festejos, a los que se sumarán efectivos de la Policía Federal, el Estado Mayor Presidencial y el Ejército mexicano.
Todas las calles de acceso al Zócalo capitalino fueron cerradas, y se instalaron detectores de metales para revisar a los ciudadanos que ingresaron a esa plaza pública, debido a que las autoridades limitaron el aforo.
Las autoridades buscan que la espiral de violencia del crimen organizado que afecta al país no empañe las celebraciones de la independencia este año, como sucedió en los festejos de 2008 en Morelia, capital de Michoacán, donde murieron 8 personas cuando desconocidos lanzaron una granada a la multitud en plena verbena popular.
Además, miles de personas en los estados del sur y sureste de México se vieron obligadas a seguir las fiestas desde albergues, debido a que esa zona del país ha sido golpeada por severas lluvias que han dejado inundadas a ciudades enteras.