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Fidel da vía libre a Raúl para reformar economía


MIAMI / EFE

La afirmación del ex presidente Fidel Castro de que el modelo económico cubano “ya no funciona” ha sido interpretada por varios expertos como una autorización para que su hermano Raúl emprenda una serie de reformas.
El comentario de Castro, en respuesta a una pregunta de un periodista de la revista estadounidense The Atlantic, es además el reconocimiento expreso por parte del líder cubano de que el país sufre una profunda crisis económica.
“El modelo cubano no nos sirve ni a nosotros”, señaló el líder cubano al periodista estadounidense Jeffrey Goldberg en una entrevista en La Habana.
El reconocimiento del fracaso del modelo económico cubano ha sido recibido con sorpresa en Miami por los grupos del exilio cubano y los expertos políticos que interpretan que es el aval de Fidel a Raúl para sacar adelante ciertas reformas en la isla.
Se trata de “una señal pública del líder máximo para que (el presidente cubano) Raúl Castro emprenda las reformas económicas necesarias” para salir de la crisis, dijo a EFE Rafael Lima, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Miami (UM).
Tras descartar que se trate de un “ataque de senilidad”, Lima destacó que, por el contrario, la respuesta de Fidel revela que cualquier decisión de calado que se adopte en la isla necesita todavía su visto bueno, “su cuño” de aprobación.

Se impuso pragmatismo de Raúl
Eso sí, prosiguió, “lo que nunca va a decir Fidel es que la revolución ha fracasado”, aunque la crisis económica global y la particular que aqueja a Cuba le obliguen a “ceder en el terreno económico”.
Para Andy Gómez, Vicerrector del Instituto para los Estudios Cubanos de la Universidad de Miami (UM), la consideración de Castro es, ni más ni menos, la aceptación de “lo que le viene diciendo su hermano Raúl desde 1997, cuando regresó de su primer viaje a China”: que “la economía cubana se caía y había que emprender reformas”.
Entonces, agregó Gómez, Fidel rechazó la idea de Raúl con el argumento de que él no iba a convertirse en el (Mijaíl) Gorbachov de Cuba.
Mijaíl Gorbachov fue el padre de la “perestroika” (reestructuración), con la que se conocen las reformas introducidas en la Unión Soviética desde fines de los años 80 que condujeron finalmente a la desaparición del bloque del Este.
Gómez apuntó que la situación financiera y económica cubana se encuentra en estado de postración y que el Gobierno cubano planea despedir unos 250.000 empleados este año.
“El pueblo depende del Estado y el Estado está en bancarrota”, subrayó y a continuación agregó que no existe “un sistema totalitario en que se haya podido reformar el modelo económico” sin destruir el primero.
No obstante, explicó que los “planes para reformar la economía en Cuba están avanzado rápidamente” y Raúl Castro pueda “descentralizar la burocracia estatal” que paraliza al país.
La gran pregunta, continuó, es si las reformas económicas que se pongan en práctica serán de calado y si van a funcionar. En ese sentido, Gómez manifestó tener serias dudas sobre la viabilidad de éstas, ya que, entre otras cosas, “sin inversión exterior es muy difícil” levantar una economía postrada; una inversión, precisó, que no se fía de un país sin garantías jurídicas como Cuba.
David Moreno, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de Florida (FIU), opinó que el reconocimiento de Castro “señala la profunda crisis económica con que se enfrenta la isla”.
“La actual crisis económica global ha afectado muchos de los proyectos del régimen”, especialmente en el sector turístico y en su relación comercial con Venezuela, indicó Moreno.
Es un “anuncio personal” de Fidel Castro y “un mensaje del régimen” que busca maneras de emprender una reforma económica, aunque “no está claro cuáles y en qué dirección van a ir esas reformas económicas”, señaló.