Internacionales

Activistas europeos atacados en México

* Cuatro desaparecidos donde sobresalen tres periodistas

OAXACA / AFP

Un finlandés y una mexicana murieron el martes en Oaxaca, sureste de México, en un ataque armado a una caravana humanitaria con activistas europeos que acudía una comunidad indígena, informó una de las ONG convocantes.
En el ataque cometido por un grupo armado la tarde del martes en una zona serrana de Oaxaca, resultó herida otra mexicana, mientras al menos cuatro personas más, entre ellos tres periodistas están desaparecidas.
“Nuestra caravana se detuvo cuando vimos un retén de unos 30 encapuchados vestidos de civil y armados con rifles AK-47, y apenas estábamos dando marcha en reversa, cuando sin darnos tiempo de reaccionar nos cayó encima una ráfaga”, dijo a la AFP vía telefónica Rubén Valencia, sobreviviente del ataque y miembro de la organización Vocal.
Tyri Antero Jaakkola, un finlandés de unos 25 años que había llegado hace tres meses a la empobrecida Oaxaca para trabajar por un año con Vocal, fue la primera víctima del ataque de los “paramilitares”, añadió.
El activista pertenecía a la organización finlandesa, Uusi Tuuli Ry, que también formaba parte de La Otra Campaña, un movimiento simpatizante del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), según las fuentes.
Alberta Cariño, miembro de Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (Cactus), “que tenía 35 años, también murió” en el ataque.

Cuatro desaparecidos
Asimismo, dos reporteros de la revista Contralínea y otro de una agencia local, así como un integrante de Vocal permanecen desaparecidos, dijo a la AFP Omar Esparza, esposo de la mexicana muerta.
El sobreviviente aseguró que en la caravana también iban activistas de Italia, de Bélgica y de Alemania, de los que aún no se tienen reportes. “Otros se fueron a esconder a otros pueblos”, prosiguió.
Al sentir las ráfagas, los cerca de 20 miembros de la caravana salieron corriendo de las camionetas, que se dirigían a San Juan Copala, un pueblo indígena triqui autodeclarado autónomo en 2007 y sumido en fuertes disputas internas por el control del territorio.
“Salimos corriendo de las camionetas y nos internamos en el monte, y pudimos escapar de esa zona durante la noche”, relató Valencia.
Después de cinco horas de caminar en la oscuridad, Valencia llegó a la cabecera municipal de Santiago Juxtlahuaca, con otros tres sobrevivientes.
“Las camionetas portaban mantas que decían que éramos una caravana humanitaria, y aun así no nos respetaron. Les llevábamos comida y medicinas porque es un pueblo que está aislado por los conflictos internos”, añadió Valencia.
“Las camionetas quedaron hechas trizas” por la lluvia de balas, sostuvo el activista.
Otro testigo dijo al diario local El Tiempo, que “los encapuchados se llevaron en fila inda a siete compañeros, algunos parece que eran alemanes”.
El gobierno de Oaxaca lamentó “los hechos ocurridos” y se deslindó “de los mismos, toda vez que en ningún momento tuvo conocimiento formal de la caravana, ni de sus objetivos, ni de sus participantes, ni de su itinerario ni de su organización”, de acuerdo con un comunicado, en el que, además, sólo reconoce una mujer herida.
San Juan Copala, a 300 km al poniente de la capital estatal, pertenece al municipio de Santiago Juxtlahuaca, y está conformada por menos de un millar de indígenas triquis, de acuerdo con cifras oficiales.