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Evo no controla mayoría de regiones en Bolivia


LA PAZ / AGENCIAS

El partido del presidente de Bolivia, Evo Morales, mantenía anoche una mayoría en cuatro de las nueve regiones del país, mientras la oposición tendía a consolidar su triunfo en cuatro y otra se mantenía en duda, según resultados de conteo rápido de medios de prensa tras las elecciones para gobernadores.
El oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) logró sendas victorias en La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí, sus reductos más firmes, mientras intentaba consolidar en Chuquisaca una quinta plaza definitoria.
Una fragmentada oposición lograba triunfar --según estimaciones de las redes de televisión Unitel y ATB-- en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, a pesar de que Morales volcó todo su prestigio político para inclinar la balanza.
Estas cuatro regiones son desde el primer mandato de Morales (2006-2010) el principal bastión de la oposición.
Morales tenía en mente --según el mismo declaró hace dos semanas-- lograr 7 de las 9 regiones bolivianas.
Por el momento únicamente se disponen de estimaciones de conteo rápido realizados por los medios en los centros de votación, a falta de datos oficiales que recién comenzarán a fluir en el curso de los siguientes 15 días.

Votación pacífica y alta participación
Unos 5 millones de bolivianos, de los 10 millones que tiene Bolivia, fueron llamados a votar para elegir, además de los nueve gobernadores, 144 asambleístas departamentales, 337 alcaldes, 1.887 concejales, 23 autoridades indígenas locales, subgobernadores provinciales y corregidores.
Una votación pacífica con participación masiva fue la tónica de las elecciones departamentales y municipales que se celebraron en Bolivia y que definirán el alcance del poder político de Evo Morales y la suerte de la oposición afincada en algunas regiones del país.
Salvo contados incidentes menores, la característica principal de la jornada electoral fue la tranquilidad y la afluencia de los bolivianos a las mesas de sufragio, según destacaron la Corte Nacional Electoral (CNE) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
El ex presidente de Panamá y jefe de la misión de Observadores del organismo multilateral, Aristides Royo, dijo que la votación se estaba “desarrollando de forma pacífica y con altos niveles de participación”, en un comunicado leído pasado el mediodía.
Royo destacó que la tranquilidad y la participación son una muestra “más de la legitimidad democrática de estos comicios y lo que serán sus resultados”.
Con este diagnóstico coincidió el presidente de la CNE, Antonio Costas, en una rueda de prensa en la que calificó de “exitosa” la jornada dedicada al “complejo evento electoral”.
Costas se refería así al paso decisivo que Bolivia dará hoy en su propósito de construir un Estado autonómico, porque además de elegir a los nueve gobernadores del país -antes llamados prefectos- designará los 267 miembros de las nuevas asambleas departamentales, que por primera vez tendrán capacidad legislativa en sus territorios.
Los bolivianos también votan para elegir 337 alcaldes, 1851 concejales, ocho subgobernadores, once ejecutivos seccionales de desarrollo y 19 corregidores seccionales, en total 2.502 nuevas autoridades.
Analistas críticos con el Gobierno de Morales advirtieron hoy del problema que supone para el Estado ese elevado número de autoridades territoriales sin que se haya aprobado todavía la Ley de Autonomías, cuya presentación ante la Asamblea Legislativa por parte del Gobierno se prevé en los próximos días.
Pero además, estas elecciones pueden dibujar un nuevo mapa político en los departamentos y las alcaldías donde todavía existen reductos controlados por opositores al presidente Morales.
A diferencia de días pasados en los que se mostró confiado en que su partido, el Movimiento Al Socialismo, ganará con un 70 por ciento de apoyo a nivel nacional, Morales hoy se limitó a pedir un nuevo récord de participación para que la abstención sea menor al 5 por ciento.
Morales, que como siempre votó en su bastión cocalero del Chapare (centro), destacó que Bolivia durante su mandato presidencial ha profundizado en la democracia con la celebración cada año de diversos procesos electorales y consultivos, a diferencia de las etapas políticas anteriores marcadas, indicó, por golpes de Estado, dictaduras militares y la posterior “democracia pactada”.
“Vamos a demostrar que Bolivia es un país democrático, que no solamente se expresa en la legitimidad, sino también en la legalidad y la constitucionalidad”, dijo el presidente.