Internacionales

La Junta de Guinea intenta ocultar masacre


CONAKRY / AFP
La Junta de Guinea intentaba ayer miércoles amordazar a la prensa y a la oposición tras prohibir las reuniones “subversivas”, dos días después de que las fuerzas de seguridad mataran, según una ONG, a más de 150 personas en una masacre que llevó a la Unión Europea a estudiar “sanciones”.
Al mismo tiempo, la UE se reunió en Bruselas para estudiar posibles sanciones contra los golpistas.
“Hay un deseo de acallar todas las protestas y detener a todos los que son considerados líderes de la manifestación” del lunes, declaró a la AFP Mamadi Kaba, presidente de la sección guineana del Encuentro africano por la defensa de los derechos humanos (Raddho). “La sangrienta represión no puede detener la voluntad del pueblo de acceder a la democracia”, añadió desde Conakry, en entrevista telefónica con la AFP de Dakar.
El martes por la noche, en una proclama en la televisión nacional, el jefe de la Junta, el capitán Moussa Dadis Camara, decretó este miércoles y jueves “días de duelo nacional”, y prohibió “cualquier reunión de cualquier tipo de naturaleza subversiva”.
También “exhortó al Consejo religioso (que agrupa a dirigentes cristianos y musulmanes), a los responsables de partidos políticos, a las organizaciones de la sociedad civil y a la prensa a abstenerse de palabras o de actos que afecten al orden público, y cuya naturaleza socave los fundamentos de la nación guineana”. “Los autores de disturbios serán severamente castigados”, amenazó.
Según la Organización guineana de Derechos Humanos, más de 150 personas murieron y 1,200 resultaron heridas el lunes tras una manifestación pacífica de opositores a una eventual candidatura presidencial del jefe de la junta golpista, violentamente reprimida por las fuerzas de seguridad.
Pero, a raíz de las masivas condenas procedentes de todo el mundo, el jefe de la Junta intentó este miércoles minimizar su responsabilidad asegurando que él no controlaba a su ejército.
“Los hechos me superaron. De este ejército yo no controlo todas sus actividades (...) Decir que yo controlo este ejército, sería demagógico”, declaró el capitán Moussa Dadis Camara en una declaración este miércoles a la radio francesa Europe 1.
Para el defensor de los derechos humanos Mamadi Kaba, el capitán Camara “sabe que la población no tira la toalla, la gente pretende seguir manifestándose”. “Pero quiere que la fiesta de independencia del 2 de octubre transcurra bien” añadió.
Este miércoles por la mañana, la actividad se reanudaba tímidamente en Conakry, sobre todo el tráfico rodado, mientras que horas antes la capital parecía una ciudad fantasma.