Internacionales

160 muertos deja matanza en Guinea

* Los últimos asesinados fueron tres jóvenes baleados por militares en las calles

CONAKRY / AFP

La capital guineana Conakry seguía ayer martes azotada por la violencia con un saldo de tres jóvenes asesinados por soldados, un día después de la represión del lunes que dejó al menos 157 personas muertas a manos de las fuerzas del orden.
“Registramos hoy (martes) tres casos de muertos por balas del Ejército” en Conakry, declaró el responsable de la Organización Guineana de Defensa de los Derechos Humanos (OGDH) Thierno Maadjou Sow.
“Los jóvenes salieron (a la calle) y los militares les dispararon”, añadió.
“También se dio un hecho inédito, pues militares secuestraron a heridos en tratamiento en el hospital Donka para llevarlos a un lugar desconocido, y, además, mujeres que eran tratadas en el centro de salud comunal de Ratoma (suburbio de Conakry) fueron violadas”, agregó.
“Los actos de violencia de los militares siguen en los barrios. Aunque no haya nadie en la calle, disparan al aire, pillan tiendas y golpean a la gente”, dijo un habitante del lugar.
Conakry se había vuelto ayer martes “una ciudad muerta” donde reina “una psicosis por la presencia de militares”, dijo a la AFP Chantal Colle, de la fundación guineana Colle, que se ocupa de mujeres en dificultad.
Por lo menos 157 personas murieron y 1,253 resultaron heridas el lunes en Conakry durante la violenta represión de una manifestación de la oposición por parte de las fuerzas de seguridad.
Los hechos fueron duramente criticados por las principales organizaciones internacionales, entre ellas la Unión Africana, la ONU y la Unión Europea.

Peor carnicería en un cuarto de siglo
Se trata de la peor carnicería cometida en un solo día desde hace un cuarto de siglo en este país del oeste de África, dirigido desde su independencia de Francia en 1958 por militares, y donde el Ejército es regularmente acusado de graves represiones.
Las fuerzas de seguridad guineanas dispararon el lunes contra una manifestación hostil a la Junta Militar en el poder, para protestar contra la eventual candidatura a las elecciones presidenciales previstas para enero del jefe de la junta, el capitán Musa Dadis Camara, que llegó al poder hace nueve meses.
Según varias fuentes y testigos, tras el fusilamiento en el estadio, los militares se libraron a verdaderas escenas de barbarie, entre ellas violaciones de las mujeres.
El número de muertos podría ser mayor, según varias fuentes que acusan a los militares de estar retirando cadáveres para disimular el verdadero balance.

Quieren esconder magnitud de masacre
La Junta quiere esconder “la magnitud de la masacre”, afirmó la Unión de las Fuerzas Republicanas (UFR, oposición), según la que manifestantes cayeron en una trampa al ser encerrados en el estadio.
Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña y las principales organizaciones entre ellas la Unión Africana (UA), la ONU y la Unión Europea, condenaron la masacre y lanzaron un llamado a la calma.
Francia decidió suspender inmediatamente la cooperación militar con Guinea y está examinando su ayuda bilateral, según anunció el martes el canciller francés, Bernard Kouchner, quien señaló, igualmente, una reunión de la Unión Europea (UE) el miércoles en Bruselas para “examinar medidas complementarias”.
Por su parte, la comisión de la Unión Africana condenó “con firmeza los disparos indiscriminados contra civiles desarmados, que causaron decenas de muertos y numerosos heridos”, además de exigir la “liberación incondicional e inmediata de las personas detenidas”.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, deploró el uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes de Guinea, y llamó a las fuerzas de seguridad a mostrar contención, indicó el lunes su servicio de prensa.
El jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, condenó el martes el uso de la fuerza en Guinea contra manifestantes de la oposición, y reclamó la “liberación inmediata” de los líderes políticos detenidos por la Junta en el poder.