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Juanes listo para polémico concierto

* “Queremos que con el tiempo las cosas puedan cambiar y la familia cubana sea una sola”, afirmó ayer durante el ensayo

LA HABANA / AFP

El colombiano Juanes ensayó el sábado su controvertido concierto del domingo en la Plaza de la Revolución, con el que busca ayudar a reconciliar a los cubanos de la isla y del exilio, y a reducir la confrontación entre Cuba y Estados Unidos.
“Estamos muy ilusionados de poder conectarnos con el público de Cuba, decirles que estamos aquí, que no están solos, que queremos que de alguna forma con el tiempo las cosas puedan cambiar y la familia cubana sea una sola, y qué mejor lenguaje que el de la música y la paz”, declaró Juanes a la prensa en la explanada.
Todo está listo en la Plaza de la Revolución para acoger a unas 600.000 personas vestidas de blanco en señal de paz, como pidió Juanes, y a quienes los medios locales sugieren llevar agua, gorras, sombrillas y caramelos por el fuerte sol de la tarde.
“Mañana tiene que ser un día muy bonito, un día histórico. En La Habana no hay nada imposible”, expresó el cantante, poco antes de subirse al escenario adornado con dos grandes pancartas azules sobre las que se leía en letras blancas “Paz sin Fronteras”.
El espectáculo, que reúne a 15 artistas extranjeros y cubanos, es el segundo después de uno organizado en la frontera entre Colombia y Venezuela el año pasado, y suscitó la ira del sector más radical del exilio en Miami -donde vive Juanes-, que llegó a manifestarse con amenazas de muerte.
Poco antes de ajustar los acordes de su famosa “A Dios le pido”, Juanes dijo que esperaba una reconciliación que permitiera por ejemplo al trovador Silvio Rodríguez cantar en Miami y a los cantantes cubanos exiliados en La Habana.
“En Miami hay mucho dolor y en parte estamos aquí por eso, no quisiéramos que eso (la desunión) fuera parte del futuro. Este concierto es un gesto de paz, es una manera de empezar a tejer lazos de unión”, dijo la noche del viernes, en una conferencia de los músicos al llegar a La Habana.
Al ser consultado por la AFP este sábado sobre el apoyo que recibió de presos políticos y opositores en Cuba, lo calificó de “importante” pues “es un tiempo para cambiar de discurso y se pueden intentar otras maneras de comunicarse”.
En el evento participarán también los españoles Miguel Bosé, Víctor Manuel y Luis Eduardo Aute, el italiano Jovanotti, el ecuatoriano Juan Fernando Velasco, los puertorriqueños Olga Tañón y Danny Rivera, los cubanos Silvio Rodríguez, Amaury Pérez, Carlos Varela, X Alfonso, la orquesta los Van Van, los Orishas y la banda cubano-venezolana Cucu Diamantes y Yerbabuena.
Bosé estimó que “venir a cantarle a la gente en Cuba es un gesto muy claro de solidaridad y de paso adelante”, mientras Yotuel Romero, de Orishas, quien reside en Europa, comentó que es “un granito de arena” para avanzar en “los cambios” en Cuba y para que prospere “la fe que tenemos los artistas porque las cosas cambien, vayan a mejor”.
“Será inolvidable. Es un concierto histórico no sólo para la isla, sino para la cultura latinoamericana”, dijo Jovanotti.

Más de 160 periodistas extranjeros llegaron atraídos por el evento y la polémica que generó, y varios canales de televisión y sitios de internet transmitirán en vivo el concierto, que como ingrediente fundamental tiene la Plaza de la Revolución, tribuna política de la isla.
“Estamos en la Plaza de la Revolución, hay 20.000 símbolos, pero realmente es un lugar como cualquier otro en la Tierra y estamos trayendo energía positiva, amor, fiesta y de eso se trata”, manifestó Juanes.
El ministro de Cultura, Abel Prieto, estimó que el concierto es un “golpe” a la intolerancia y que el hecho de que canten en Cuba “no quiere decir para nada que ellos comparten nuestras ideas”.