Internacionales

Desconfianza militar ronda Latinoamérica

* Alan García pide frenar armamentismo

QUIT0/AFP
Los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), se reunieron ayer martes en Quito en un ambiente de recelo y tensión generado por el acuerdo militar de Colombia y Estados Unidos y las compras de armamento de Venezuela a Rusia.
Perú pidió poner “freno al armamentismo” en la región mediante un pacto de no agresión militar, en una carta que el presidente Alan García envió a la cita ministerial extraordinaria de los doce países que busca disipar el ambiente.
El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, reclamó poner sobre la mesa todos los negocios de compra de armas en la región, y también abordar el problema del narcotráfico y el terrorismo, temas que forman “parte de la agenda central de toda la región”.
Por su parte, el canciller brasileño, Celso Amorim, insistió en que su país requiere “garantías” de que el pacto militar que se proponen firmar Bogotá y Washington no va a desbordar las fronteras colombianas.
Amorim, sin embargo, reconoció el derecho que tienen los países de la región de celebrar sus propios acuerdos en ese campo.
En la reunión, Ecuador, que ejerce la secretaría pro témpore de la Unasur, puso a discusión un documento de seis puntos, entre los que se destaca una propuesta de intercambio de información sobre seguridad regional con miras a crear medidas de fomento a la confianza entre países.
Para tal fin se pide que haya una homologación de los gastos y transparencia en los presupuestos en materia de defensa. Y también en las operaciones militares bilaterales. “Es decir que exista información, consulta y cooperación en actividades militares”, según adelantó el canciller anfitrión Fander Falconí.

Ambiente enrarecido
Sin embargo, el ambiente se encuentra enrarecido, no sólo por el firme rechazo de Venezuela y Bolivia a la operación de tropas estadounidenses en Colombia, sino también por los temores que ha despertado ese acuerdo en los gobiernos de Ecuador y Brasil, en particular.
Esa preocupación fue la que llevó a los presidentes de la Unasur a reunirse de urgencia el pasado 28 de agosto en Bariloche (Argentina), donde consensuaron un compromiso sobre la presencia militar externa en la región, y convocaron la reunión ministerial para diseñar medidas de confianza mutua y seguridad al respecto.
La cita en Quito estuvo precedida por una escalada en la tensión entre Bogotá y Caracas, y los anuncios de compra de armamento de Venezuela, Bolivia y Brasil.