Internacionales

Políticas colombianas unidas por el secuestro

* FARC anunció la pronta liberación de las dos políticas de Colombia * Rojas no abandonó en seis años a su amiga Ingrid Betancourt

Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo, dos políticas colombianas que según la guerrilla de las FARC serán liberadas próximamente, comparten, además de su pasado en la vida pública, la tragedia de estar hace seis años en una inhóspita selva como cautivas de ese grupo rebelde.
El comunicado divulgado la víspera por las FARC, en el sentido de que ya se impartió la orden de liberar a Rojas, González y al pequeño Emmanuel, hijo de la primera y nacido en cautiverio hace unos tres años, fue recibido con alegría y escepticismo por sus familiares, y por un país que sueña con el día en que acabe la pesadilla del secuestro que padecen miles de compatriotas.
Rojas y González fueron secuestradas en hechos separados en los albores del siglo XXI, y forman parte de los 45 cautivos que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) pretenden canjear por unos 500 rebeldes presos.
Según la Fundación País Libre, en Colombia hay más de 3,000 personas secuestradas por guerrilleros y la delincuencia común, pero los 45 canjeables son los que reciben más atención mediática por el valor político que tienen para las FARC.
Clara Rojas, una abogada bogotana que justamente mañana cumplirá 43 años, fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 en una carretera del sureño departamento del Caquetá junto a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, de quien era compañera de fórmula por el Partido Verde Oxígeno, para las elecciones de mayo de ese año.
Rojas, soltera, ha sido durante años asesora y amiga de Betancourt, a quien no quiso abandonar en el momento del secuestro, cuando los rebeldes la notificaron de que su objetivo era llevarse sólo a la entonces candidata presidencial, también nacional francesa.
El día del secuestro, ambas viajaban por carretera hacia San Vicente del Caguán, localidad gobernada por un alcalde de su movimiento y que hasta la víspera había servido de sede de unos fracasados diálogos de paz de más de tres años del Gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana (1998-2002) con las FARC. Cinco meses después del secuestro, Rojas apareció al lado de Betancourt en un vídeo enviado por la guerrilla como primera prueba de vida de ambas.
Familia esperanzada
De ella sólo volvió a saberse en abril de 2003, cuando el periodista Jorge Enrique Botero regresó de un campamento rebelde con la nueva de que Rojas había procreado en cautividad a Emmanuel, de padre guerrillero, un caso que él recogió en el libro “Últimas noticias de la guerra”.
Al frente de la campaña por su liberación ha estado su madre, Clara González de Rojas, quien considera que el regreso de su hija y del nieto que no conoce “sería el mejor regalo de Navidad que Dios nos podría dar después de tanto sufrimiento”.
La misma esperanza guarda la familia de Consuelo González de Perdomo, secuestrada el 10 de septiembre de 2001 --un día antes de los atentados terroristas en Estados Unidos--, en la carretera que comunica a Pitalito, su población natal, con Neiva, la capital del departamento del Huila. González, de 57 años, es una política del Partido Liberal con una larga trayectoria en cargos de elección popular en el Huila.
Entre tanto, desde París, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, consideró ayer que el anuncio de las FARC de que liberarán a tres rehenes es “un signo positivo”, al tiempo que reiteró su deseo de que la colombo-francesa Ingrid Betancourt pueda pasar la Navidad con sus familiares.
“Navidad es una fiesta para que la familia esté reunida e Ingrid debe volver a Francia”, aseguró el presidente galo durante un acto navideño con niños que se celebró en el palacio del Elíseo.
Sarkozy dedicó la fiesta a IÍngrid Betancourt, secuestrada en febrero de 2002 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cuando hacía campaña por la presidencia colombiana y cuya liberación es “una prioridad” para el presidente galo.
El presidente se acordó también de los hijos de Betancourt, que se han criado en Francia junto a su padre y primer esposo de la rehén, el diplomático francés Fabrice Delloye, a los que dijo que “deben mantener la esperanza”. Para Sarkozy, el anuncio de la liberación de Clara Rojas, cercana colaboradora de Betancourt, y del hijo que tuvo en cautiverio, Emmanuel, es “un buen signo”.
Precisó que un eventual viaje de Sarkozy a Colombia “no es un tema de actualidad”, aunque señaló que el presidente “hará todos los gestos necesarios” para lograr la liberación de los rehenes.
Según Wauquiez, durante la reunión del Ejecutivo se subrayó el papel jugado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que durante semanas encabezó una labor mediadora apoyada por París. “Eso prueba que era buena la decisión de la diplomacia francesa y del presidente de apoyarse en Chávez”, señaló el portavoz.