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Seis regiones bolivianas llaman a la huelga

* Persiste la tensión en la ciudad de Sucre tras el caos de dos días de protesta

LA PAZ / AFP

Prefectos (gobernadores) y líderes civiles de seis de los nueve departamentos de Bolivia llamaron este lunes a una huelga de 48 horas que comenzará el miércoles contra una nueva Carta Magna no consensuada que avala el presidente Evo Morales, informó el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas.
“Este será un paro distinto ya que convocamos a la ciudadanía a que sea consciencial”, dijo Costas al llamar a acatamiento a los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Pando, Beni, Cochabamba y Chuquisaca. “El paro cívico desde el miércoles abarca a las seis regiones y hay la iniciativa de interponer un juicio de responsabilidades contra los mandos policiales y militares por la masacre de La Glorieta (en Sucre con saldo de tres civiles muertos) ya que el señor presidente Evo Morales como Poncio Pilato se lavó las manos” de las muertes, agregó Costas.
El presidente del derechista comité cívico de Santa Cruz, Branco Marinkovic, subrayó que “el paro será en protesta por todo lo ocurrido en Sucre”, escenario el fin de semana de una rebelión popular contra la decisión de la mayoría oficialista de la Asamblea Constituyente de aprobar una nueva carta política, en ausencia de la oposición.

Sigue tensión en Sucre
En tanto, la tensión persistía este lunes en la ciudad de Sucre tras el caos producido por dos días de violentas protestas, con saldo de cuatro muertos, que estallaron luego de que la Constituyente aprobó la nueva Carta Magna preliminar.
La ciudad de 300,000 habitantes en el sur de Bolivia intentaba volver a la normalidad tras dos jornadas de furia ciudadana que se expresó en incendios, ataques con tacos de dinamita, barricadas y choques contra la Policía, que provocaron la muerte de tres manifestantes y un uniformado.
Sucre enterró este lunes a dos de los ciudadanos muertos durante los disturbios, en una ceremonia pacífica en la catedral a la que asistieron unas 10,000 personas, según medios locales. Un tercer civil será enterrado el martes.
Los féretros de los dos cuerpos fueron envueltos con las banderas de Bolivia y del departamento de Chuquisaca (del que Sucre es capital), mientras los dolientes señalaban a grito pelado: “¡Evo asesino! ¡fusil, metralla, el pueblo no se calla! ¡democracia sí, dictadura no!” En varias paredes se leían consignas contra el mandatario Evo Morales como “Chávez manda, Evo cumple”.
La tensión se incrementa además por la falta de policía. El domingo, tras comunicar la muerte del uniformado, el comandante de la Policía de Bolivia, William Vásquez, anunció que esa institución se retiraba de la ciudad, y este lunes seguía sin regresar.
A ello se agrega el caos político debido a que la casa de David Sánchez, gobernador de Chuquisaca fue saqueada y quemada el fin de semana y él debió huir.
Los principales blancos de ataque de los manifestantes fueron las sedes policiales y de bomberos, que no han podido ser reconstruidas, mientras que los bancos no abrían por la falta de vigilancia policial.
La movilización ciudadana contra la Asamblea Constituyente se radicalizó cuando este foro --obligado a deliberar en una sede militar-- aprobó el sábado en la noche a mano alzada y sin la presencia de la oposición la estructura de la Carta Magna que regirá a Bolivia.
El domingo en la tarde el presidente Morales avaló la nueva Constitución y reiteró su compromiso este lunes uniéndose a una marcha de campesinos y sectores sociales que avanzaba hacia La Paz en defensa de la decisión de la Constituyente.
Los principales líderes políticos opositores consideraron, mientras tanto, que la aprobación sin consenso de la nueva Constitución era un atropello.
El ex presidente boliviano, Jorge Quiroga, cabeza visible de la oposición, consideró que la carta política aprobada por la mayoría oficialista de la Constituyente “no tiene más valor que un papel higiénico usado”.
“Lo que se aprobó en Sucre al amparo de los fusiles y bayonetas, es simplemente un papelucho aprobado a las corridas, de manera absolutamente vergonzosa y hasta jocosa, que lo más que podría llegar a ser es un estatuto político del (oficialista) MAS”, señaló el diputado opositor Fernando Messmer.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, hizo este lunes en Washington un llamado al diálogo en Bolivia. “Los enfrentamientos revelan una inquietante división de la sociedad boliviana”, expresó Insulza en una declaración en que pidió conciliación.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó a “todos los actores políticos y sociales a permanecer en calma, a abstenerse de usar la violencia y a buscar el consenso”.
Asimismo, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo que en Estados Unidos “deploramos la violencia en Sucre, Bolivia, que costó la vida al menos a tres personas durante el fin de semana”, y el canciller brasileño, Celso Amorim, llamó desde Washington al diálogo en Bolivia.